
El olivo es un árbol muy interesante que puede llegar hasta los 15 metros de altura pero permite ser cultivado en un jardín. Para ello deberás tener en cuenta los siguientes consejos para cultivar con éxito este árbol de mucha vida que te brindará aceitunas en muy poco tiempo. Compra una planta de olivo (olea europea) en un vivero.

Elige una planta de olivo ya desarrollada, como mínimo que tenga algo más de un metro de altura.

Escoge un lugar del jardín donde el olivo quede expuesto a sol durante gran parte del día, el máximo de horas posibles.

Con una pala con punta, remueve la tierra para que se airee y retira las raíces muertas o malas hierbas.

Realiza un hoyo en la tierra acondicionada, de un tamaño similar al cepellón del olivo que deseas plantar.

A continuación, planta el olivo y cubre con tierra formando un montículo sobre la base del tronco para proporcionarle los nutrientes que necesita para arraigar correctamente.

Riega diariamente durante los primeros días y luego cada 3 o 4 días. Si llueve no hace falta que riegues.

Al año de plantado, realiza una poda de formación reduciendo la planta a menos de dos metros de altura y dejando un eje central con ramas laterales para dar forma esférica al conjunto del vegetal.

Con la primera poda, quítale también los brotes que hayan aparecido en la parte inferior del tronco.

Durante los años posteriores realiza podas de limpieza o mantenimiento para eliminar solamente las ramas interiores y los brotes que estén dañados. Recuerda que el aceite del olivo proporciona grandes beneficios para la salud.

































































