• Artículos publicados

  • Comentarios recientes

  • Patrocinadores

Archivo Febrero 2010

cambiar de maceta 2 Cuándo cambiar de maceta
Trasplantar de ejemplares a macetas más grandes es una tarea bastante habitual en jardinería. Las plantas van creciendo y llega un momento que para no frenar ese crecimiento precisan estar en un espacio de mayores dimensiones. Cambiar de maceta es una operación sencilla que no supone grandes complicaciones ni riesgos para el vegetal, más bien todo al contrarío: favorece su desarrollo y la recuperación de la vigorosidad perdida. La velocidad de crecimiento y la relación entre el volumen del vegetal y el de la maceta son aspectos a tener muy en cuenta, si bien es preferible que el trasplante coincida con el final del invierno o el comienzo de la primavera.

La propia planta será la que marce con la frecuencia que se la debe trasplantar. Normalmente el momento ideal es cuando carece de estabilidad porque su follaje sobresale y desequilibra el recipiente, o ves que falta superficie del sustrato hasta el punto que impide el correcto riego. También si notas crecimiento escaso o palidez de las hojas. Por otro lado, si la planta es muy voluminosa y pesada, la maniobra que puedes realizar es en vez de cambiar la maceta es hacer una renovación en superficie del sustrato, que consiste en retirar el mantillo antiguo y añadir uno nuevo.

Recuerda que el diámetro de la nueva maceta debe medir entre 2 y 4 cm más que la planta. No conviene optar por recipientes de dimensiones demasiado grandes ya que las raíces crecen mejor en macetas más concentradas. Aprovecha la ocasión de colocar un trozo de rejilla de plástico sobre el agujero del desagüe del recipiente para evitar que éste se obstruya. A continuación, añade una capa de drenaje (bolas de arcilla o puzolana), en el fondo de la maceta. Se llena un tercio del recipiente con el sustrato elegido y encima colocaremos el ejemplar. Es preferible no haberlo regado en los días previos al trasplante. Finalmente, la parte alta del cepellón se entierra, se distribuye con las manos el resto de la tierra y se riega la planta de manera abundante. El agua no es necesaria si el ejemplar trasplantado es una orquídea o un cactus.

jardin abandonado Recuperar el jardín descuidado
El jardín se va descuidado con el paso del tiempo, pero es hora de ponerlo a punto, de que vuelva a tener vida, dale un aire distinto renovándolo para que vuelva a recuperar las formas perdidas. No necesitas grandes cosas, solo es cuestión de pequeños matices, piensa que un jardín abandonado se puede convertir en un peligro y da una mala imagen a la casa. Puedes comenzar por cambiar algún rincón que se vea aburrido o que presente un aspecto deteriorado. Otra recomendación mucho más importante es eliminar las malas hierbas, retirar el exceso de ramas secas de los árboles, o realizar una poda en los setos que lo necesiten.

Como podrás comprobar existe una la larga lista de tareas necesarias para que un jardín recobre su esplendor: lo primero e imprescindible es eliminar los hierbajos que se pueden quitar arrancándolos de raíz y añadiendo herbicida al terreno para que vuelvan a brotar. Luego también deberás mantener el suelo en buen estado, para ello puedes airearlo con un rastrillo y añadiendo una capa de mantillo o de tierra fértil, después comprueba que el drenaje sea correcto para que no se encharque el terreno cada vez que se riega o llueva.

Respecto a los arbustos, habrá que hacer una poda a conciencia, especialmente si han crecido demasiado, es importante controlar el tamaño para no restar lucidez al jardín y no molestar a los vecinos. Si es demasiado trabajo puedes empezar por uno de los lados para que se renueve entero y al año siguiente realizar la misma operación al otro costado. Este tipo de especies les va de maravilla las podas y rebrotan en pocos años con mucha energía. Para otras especies que no sean setos, puede que sea más recomendable eliminarlas del todo si están en muy mal estado y posteriormente plantar otras nuevas para que vayan creciendo sanas.

En cuanto a las plantas vivaces también se recomienda desechar las que estén envejecidas, ya que si no van a florecer no tiene mucho sentido que sigan estando allí. Controla el problema del excesivo crecimiento, básicamente para evitar que no invada el jardín y en reine el desorden. Rejuvenecer las plantas consiste en extraerlas del suelo para retirar las matas en mal estado y volver a plantar las que todavía estén sanas y puedan seguir dando flores, a la vez que te permitirá sembrar aromas agradables y mostrar un claro síntoma de limpieza.

Por otro lado, mantener el césped bajo es sin duda una de las cosas más importantes para lucir un jardín cuidado. Las praderas cuadradas o rectangulares se pueden reformar con trasplantes de otras áreas y añadirlos a la pradera o colocar parches de césped nuevo. Puedes aprovechar la ocasión para hacer un camino que dirija a la pueda de entrada de la casa, para ello intercala elementos como piedras en forma de baldosa y coloca jardineras a los lados.

Finalmente, si las estructuras que separan el jardín se encuentran desgastadas o su deterioro es visible, lo mejor es verlas a pintar, en el caso de que sean muros de madera es recomendable lijarlo primero y darle una buena capa de barniz, para que queden como nuevas. Si son de metal no olvides aplicar algún producto antioxidante.

perlita suelo Materiales sintéticos para la tierra
A medida que pasa el tiempo, es normal que el suelo del jardín y el sustrato de las macetas pierdan su riqueza orgánica. Lo mejor para esos casos, es añadir materiales sintéticos de origen natural o industrial, que mejoran la calidad de la tierra, permitiendo aumentar la aireación, regular el aporte mineral del sustrato o enriquecerlo. Pero la principal función es la de drenar el excedente de agua en algunas macetas y semilleros.

Cuando regamos una planta, si el exceso de agua no sale por el orificio en la parte inferior, las raíces del ejemplar pueden verse dañadas por la humedad permanente. El resultado es que terminan por pudrirse y es probable que la planta muera. Para evitarlo que esto suceda, es posible evacuar el agua sobrante con la ayuda de materiales sintéticos.

Podemos colocar en el fondo de la maceta una capa de bolas de arcilla o de gravilla que mejore el drenaje. Las raíces necesitan respirar y en una tierra demasiado compacta no siempre lo consiguen, por eso los materiales sintéticos resultan ideales. Sin embargo, antes de escoger un material sintético para enriquecer las propiedades de la tierra, es recomendable conocer su composición. Algunas de las materias más empleadas son:

- Vermiculita: Parecen virutas de corcho o de madera, pero se fabrica con arcilla y está compuesto de minerales. Es un material ligero que se utiliza habitualmente en semilleros, macetas o como sustrato en la plantación de esquejes. Es perfecto para aligerar la tierra y mejorar el drenaje.

- Perlita: Similar a la vermiculita. Se trata de partículas de poco peso, de color gris o blanco, formadas de sílice expandida. La perlita se puede encontrar en diferentes granulometrías, siendo la más adecuada para la jardinería la que mide entre 1 y 2 mm. Se emplea pura o mezclada con arena. Permite que las raíces puedan respirar mejor y son ideales para una tierra demasiado compacta.

- Arcilla expandida: Son bolas de barro de diversos tamaños, pero lo más habitual es que oscilen entre 0,5 y 3 cm de diámetro. Tienen una capacidad reducida para retener agua, por lo que se utilizan para el drenaje de las macetas.

- Puzolana: Es una roca volcánica con importantes propiedades higroscópicas (retención de agua). Se utiliza como alternativa a las gravas naturales, proporciona una aireación de mayor calidad que la arcilla expandida. Funciona porque la tierra húmeda tiende a adherirse con facilidad sobre las bolas de barro.

- Agrosil: Material elaborado a partir de sílice, con nitrógeno y ácido fosfórico. Permite fortalecer el crecimiento de las raíces y aumenta la capacidad de retención de agua de los sustratos. También va muy bien para retirar los excesos de sales minerales en el mantillo y evitar las quemaduras en las raíces.

- Lana de roca: Es como vidrio pero más compacto. Se comercializa en forma de cubitos o copos que se añaden al sustrato. Gracias a su solidez, ayuda a retener el agua y equilibra la humedad de la tierra.

- Carbón de leña: Cuenta con propiedades antisépticas, por lo que recude el riesgo de que la planta se pudra. Se puede añadir un trozo en el agua donde deseamos que arraiguen los esquejes. Lo podemos encontrar en polvo que se agrega al mantillo de las macetas. Va especialmente bien para plantas con raíces grandes.

alegria jardin Dar alegría al jardín
Con el cambio de las estaciones la naturaleza se ha vuelto más caprichosa, las plantas han alterado su ciclo vital, por lo que cada vez es más complicado ver un jardín florido. Las flores sirven para decorar cualquier jardín. Si deseas que el tuyo luzca con todo su esplendor toma nota de estos consejos para que siga siendo el jardín de la alegría.

Lo primero es elegir las plantas, la elección debe ir acorde con el gusto y personalidad de cada uno. Sin embargo, es recomendable tener en cuenta algunas cosas para que el éxito esté garantizado. Teniendo en cuenta esta lista de ideas las plantas estarán con seguridad bien ubicadas:

Escoge mejor formas irregulares: Los macizos cuadrados, rectangulares o redondos pueden ser un poco aburridos o sosos. Mejor decidete por los ovalados, colocalos en posición diagonal o curva para dotar de más movimiento al jardín, así conseguirás dar un toque más silvestre al jardín.

La combinación de las texturas: Es un factor clave, cuanto más variadas sean las distintas plantas que forman el macizo, más interés visual despertarán y su atractivo será mayor. Intenta combinar especies puntiagudas y con espinas como las de los cardos con las de formas sinuosas y delicadas. Verás como el efecto es bastante interesante.

■ Respecto a los colores es ideal que combines tonos de la misma gama, para dar una uniformidad. Para asegurar la elegancia del macizo combina los tonos de las flores con los de los distintos follajes, opta por los contrastes entre ramas y flores.

■ La temporada de plantación habrá que distribuirla en diferentes etapas para que luego se equipare el crecimiento del total de las plantas. Por ejemplo, las plantas perennes es bueno plantarlas a finales del mes de abril o principios de mayo.

■ Si agrupas cada macizo de especies diferentes alturas reserva las más esbeltas o altas para el interior del macizo y las más reducidas para los bordes de fuera. Prueba de colocar flores más densas para crear más volumen.

■ Si quieres añadir aroma y color apuesta por plantas enredaderas y trepadoras que puedes colocar sobre vallas, muros o para cubrir el techo de pérgolas, porches y túneles.

■ En todo jardín no pueden faltar grupos de rosas, seguro que tendrán un encanto especial. Mientras que para los espacios sobrantes se podrá rellenar con diminutas flores, tipo margaritas. Respecto al tamaño tampoco es bueno que sean demasiado grandes para no saturar.

jardin tropical 1 Plantas para un jardín tropical
Cuando viajamos a países más húmedos nos quedamos asombrados ante sus maravillosos jardines naturales. Pero también puedes disfrutar de ese paisaje lleno de colores y formas en el jardín de tu casa. Especialmente, si vives en ciudades con un clima húmedo, o incluso en un pequeño patio con paredes elevadas que mantienen mejor la humedad en los momentos que no pega el Sol, podemos armar un precioso espacio tropical.

Si vemos que podemos cumplir esa característica, el jardín tropical es un sueño que puede hacerse realidad y solo nos faltará seleccionar las plantas. La mayoría serán de hojas grandes, tales como palmeras y flores extrañas que soportan muy bien lugares con poca luminosidad y húmedos. La ventaja de los jardines tropicales es que apenas precisan un mantenimiento, debido a que las plantas se desarrollan de manera completamente natural y únicamente debemos podarlas cuando empiecen a molestar a otra casa o jardín que se encuentra cerca. Además, casi todas las especies sugeridas para este tipo de jardín crecen y florecen con poco sustrato, por lo que se pueden adaptar sin problemas en zonas de poca profundidad en el terreno.

jardin tropical 2 Plantas para un jardín tropical
A continuación te recomendamos algunas de especies de plantas que crecen sin dificultad en un jardín tropical:

- Palmera Washingtonia: Es una palmera con hojas en forma de palma y proporciona mayor apariencia de selva al espacio verde, al igual que hace mucha sombra.
-Stretlitzia: También conocida como Flor del pájaro o Ave del paraíso, destaca por sus grandes hojas y exótica flor, da un gran aporte de belleza a la decoración exterior.
- Helicónea: Planta parecida al bananero, exótica y colorida, cuya característica más remarcable es la de su verde follaje que contrasta con el rojo y el amarillo de sus flores.
-Limpia tubo: Arbusto que florece tres veces al año (primavera, verano y otoño). Crece en altitud y casi no necesita ningún tipo de cuidados.
- Rosa China: Florece desde la primavera hasta el otoño con flores de color amarillo o rojo intenso, alcanza altura y para logar un mayor follaje requiere poda.
- Para completar el diseño del jardín podemos decidirnos algunas especies de helechos, ideales para cubrir el suelo, que deben plantarse ya crecidas y requieren abundante riego.

macetas colgantes 1 Plantas en macetas colgantes
Cada vez más personas optan por colocar plantas colgantes para aprovechar mejor los espacios del hogar. Además, las macetas colgantes sirven como elementos decorativos que realzan la belleza de las plantas que contienen. Estas macetas suspendidas en el aire se utilizan tanto en ambientes interiores como exteriores, siendo más habituales en porches, pérgolas y terrazas. Dentro de la casa, se suelen poner en galerías o cerca de grandes ventanales, permitiendo ganar espacio ya que al estar colgadas no entorpecen ni ocupan superficie aprovechable.

Este tipo de plantas han sido exclusivas para especies como la orquídea, pero actualmente su uso se ha generalizado debido a las grandes ventajas que aportan. Estos recipientes permiten ahorrar espacio en la vivienda y aprovechan de forma óptima todos los rincones, aunque antes de decantarse por una maceta colgante es recomendable conocer si el ejemplar admite este tipo de cultivo y cuáles son sus necesidades de riego, pues no todas precisan los mismos cuidados.

Los recipientes colgantes se anclan con diversos soportes, muchas veces en barras de cortinas o estantes altos, siempre que sean robustos como para aguantar el peso de la maceta. En el exterior, es más habitual verlas colgadas de pérgolas o de barandillas. Pero siempre tenemos la opción de fijarlas al techo. En cualquier caso, el sistema de fijación por el que nos decidamos debe ser el apropiado para el tipo de material del que estén fabricados las paredes y los techos. Mucho cuidado en este sentido porque no queremos que haya peligro de que caigan justo cuando pase alguien por debajo.

macetas colgantes 2 Plantas en macetas colgantes
La mayor dificultar en las macetas colgantes es el riego, ya que debe ser más frecuente, especialmente en verano, debido a que el espacio para las raíces es más reducido en los recipientes colgantes que en los convencionales. Sin embargo, por su ubicación, las plantas resultan menos accesibles y el riego puede ser un inconveniente. La mejor opción es comprar una regadera de brazo largo o una manguera, que permita regar sin tener que subir escaleras o tomar posiciones incomodas.

Las especies más aconsejadas para el cultivo colgante de interior son la begonia, el helecho canario, la hiedra, el poto, el ficus repens y el singonio. Mientras que el geranio, el loto, la petunia surfinia, la verbena y la vinca, son plantas indicadas para los recipientes colgantes dispuestos al aire libre.

germinador 0 Cómo crear un germinador
Preparar un germinador puede ser una experiencia muy interesante tanto para los niños como para los adultos. Te explicamos cómo fabricar uno para tu hogar y podrás ver cómo germina una planta.

germinador 1 Cómo crear un germinador
Introduce papel secante o algodón formando un cilindro e introdúcelo en el frasco de vidrio trasparente de forma que cubra todo el contorno.

germinador 2 Cómo crear un germinador
Rellena los espacios centrales del frasco con un poco de arena.

germinador 3 Cómo crear un germinador
Coloca las semillas dentro del papel secante a una altura aproximada a la mitad del frasco.

germinador 4 Cómo crear un germinador
Deja el germinador en un lugar donde reciba luz solar por la mañana.

germinador 5 Cómo crear un germinador
Mantén húmeda la arena o el algodón agregando agua antes de que se seque. Recuerda que el exceso de agua es malo ya que las semillas se pudrirán y por lo tanto no germinarán.

germinador 6 Cómo crear un germinador
Rota el germinador cada dos días para que todas las semillas tengan las mismas condiciones de luz necesarias para germinar.

germinador 7 Cómo crear un germinador
Una vez germinadas las semillas puedes utilizar el germinador como un elemento de decoración.