Archivo marzo 2010

turba Tipos de suelo de nuestro huerto o jardín
La mayoría de los suelos naturales se clasifican a través de su contenido en arcilla, cieno y arena. El tamaño y la proporción de estas partículas minerales afectan al comportamiento físico y químico del suelo, y por lo tanto, condicionan la vegetación que podamos cultivar en él. Es importante aprender a distinguirlos para comprobar luego si se adaptan a las necesidades de las plantas que queremos cultivar en él o no.

Suelo arenoso: Es un suelo seco, ligera y de drenaje libre, fácil de cultivar pero no excesivamente fértil. Son aquellos que contienen menos de un 8 % de arcilla y en los que predominan las partículas de arena.

Turba: Es rica en materia orgánica, oscura, y conserva bien la humedad. Se forma en los lugares en que las condiciones de humedad y acidez evitan la descomposición completa de las partículas de materia orgánica, que por lo tanto permanecen encima o cerca de la superficie del suelo.

Arcilla: Suelo pesado de drenaje lento, pero con un alto valor de nutrición. Tienen más de un 25 % de partículas de arcilla y con característicamente húmedos y pegajosos.

Greda: La greda es pálida, poco profunda y muy pedregosa, de drenaje libre y moderadamente fértil. Es un suelo muy alcalino que permite la descomposición completa del material orgánico.

Cieno: Conserva la humedad, es razonablemente fértil y se compacta fácilmente. Son aquellos que contienen menos de un 8 % de arcilla y en los que predominan las partículas de cieno.

¿Cómo saber qué tipo de suelo tenemos? Hay que frotar una pequeña cantidad de suelo húmedo entre los dedos: un suelo arenoso tendrá un tacto arenisco, ni se pegará ni formará una bola; el tacto del suelo de cieno será jabonoso y se dejará imprimir marcas de dedos al apretarlo; un suelo arcilloso será pegajoso y podrá amasarse en forma de cilindro. La turba y la greda se identifican perfectamente por su aspecto y si color (muy oscuro en el caso de la turba, claro y seco en el de la greda).

herramienta Elegir, comprar y mantener las herramientas de jardín
La mayoría de las herramientas modernas de jardín, se basan en realidad en diseños tradicionales, aunque algunas pueden ser mejoras o variantes de conceptos antiguos. Sin embargo, también existen herramientas completamente nuevas. Por ejemplo, hasta los años 80, las desmenuzadoras y las recortadoras de hilo de nylon eran prácticamente desconocidas; ahora están consolidadas porque cubren unas necesidades que ninguna herramienta tradicional cubría.

Antes de comprar una herramienta, uno de los principales factores a tener en cuenta –por obvio que parezca-, es su función: debe realizar correctamente su labor principal. Hay que considerar para qué necesitamos esa herramienta en particular y con cuánta frecuencia la vamos a utilizar. Un par de podaderas sencillas, por ejemplo, resultarán adecuadas si sólo las vamos a necesitar para podar 2 o 3 rosales una vez al año; pero si las requerimos para un uso intensivo, es mejor invertir en unas de alta calidad para trabajos duros.

Antes de decidir definitivamente si adquirir o no una herramienta hay que intentar comprobar que es realmente el instrumento adecuado para la tarea, que el tamaño y el modelo se ajustan a nuestro dominio de la misma y que nos resulta cómoda de utilizar. Si vamos a darle un uso concreto, es mejor huir de las herramientas “multitarea”, que hacen varias cosas… pero todas peor que una de un único fin. En jardines o huertos muy grandes, puede considerarse la posibilidad de las herramientas mecanizadas, como un cortacésped: pero son costosas, requieren una manipulación delicada y hay que observar exhaustivas precauciones de seguridad, por lo que conviene pensar si realmente se necesitan. Además debe tener en cuenta factores como el espacio de almacenado: si una herramienta se usa poco y abulta mucho, alquilarla es una opción razonable a tener en cuenta.

Una vez compradas, para asegurarnos de que nuestras herramientas cumplen durante largo tiempo su cometido como el primer día, es importante el mantenimiento. Después de cada uso hay que limpiar los restos de tierra, recortes de hierba u otros restos de plantas y pasar un trapo engrasado por las partes metálicas especialmente si van a guardarse un largo tiempo sin usar; las herramientas de corte o poda necesitarán además un afilado periódico.

imagen1 Plantas contra la contaminación
Muchas plantas pueden ayudarnos a reducir la contaminación en el interior de los hogares, además de decorar nuestras casas. Podemos combatir partículas nocivas que viven con nosotros en nuestras habitaciones y salones, en suelos, alfombras y moquetas.

Las plantas verdes en el interior del hogar ayudan a combatir los gases tóxicos acumulados por productos químicos como acetona, formaldehido, materiales de construcción y otros muchos.

Con el proceso de fotosíntesis las hojas absorben el C02 y varios contaminantes de la atmósfera por lo que es eficaz tener plantas en todas las dependencias de la casa.

En el interior de las viviendas se pueden encontrar agentes contaminantes en diferentes cantidades dependiendo si las casas están más o menos ventiladas por lo que es muy aconsejable ventilar por lo menos dos minutos diarios.

Entre las sustancias que podemos encontrar se encuentran:

El tricloroetileno: En productos desengrasantes.

Benceno: En disolventes de pintura y detergentes, es altamente cancerígeno.

Formaldehido: En humos de cigarrillo y pinturas, también es muy cancerígeno.

Amoníaco: En desengrasantes, productos de limpieza de suelos, ropa y cocina.

Para evitar todos estos agentes contaminantes habría que utilizar productos de limpieza ecológicos que son mucho más económicos y no dañan nuestra salud, o bien utilizar plantas que nos ayudan a evitar los efectos negativos de esas y otras muchas sustancias.

En la actualidad se sabe de algunas que pueden eliminar varias sustancias, entre ellas figuran:

Yedra: Necesita poca luz y es muy eficaz contra el benceno
Palmera enana: También le gusta poca luz y necesita humedad, actúa contra el amoniaco, formol y xileno.

Igualmente el ficus, crisantemos, azaleas, aloe vera, dracena, areca… Todas estas plantas mejoran la calidad del aire en las casas.

También hay que evitar el uso de aerosoles que dañan el medio ambiente.

En varios estudios que se han llevado a cabo se ha descubierto que las plantas adoptadas en la tradición con funciones de decorar los hogares contribuyen a combatir y eliminar la contaminación del aire librando de muchos trastornos y enfermedades graves ya que ayudan a mantener un aire más limpio.

jazminbrasil Jazmín de Brasil
Se le conoce también con el nombre de Dipladenia.

¿Qué es?

Es un arbusto de tendencia trepadora que destaca por sus flores espectaculares por lo que se ha convertido en una de las plantas preferidas por muchas personas.

¿Cuándo se puede plantar?

Se puede plantar durante todo el año y cultivarse en el jardín como en maceta, también se puede tener en interiores.

¿Necesita cuidados específicos a lo largo del año?

Florece hasta en invierno cuando está en el exterior en lugar abrigado y en regiones cálidas.

Necesitan un ambiente muy luminoso pero hay que evitar el sol directo en las horas del mediodía en climas calurosos y ponerlas a ligera sombra.

En verano debe regarse abundantemente y además hay que pulverizar las hojas con frecuencia para que la humedad evite que haya ácaros.

En otoño e invierno necesita pocos cuidados aunque cuando se acerque la época de heladas se aconseja meterlas en el interior de los hogares, hay que tener cuidado con la calefacción en el interior ya que reseca mucho el ambiente, pulverizando varias veces a la semana las hojas o colocando la planta sobre un plato con grava mojada.

Necesita un buen drenaje porque el exceso de agua le perjudica.

Hay que abonarla cada dos semanas en época de floración.

Cuando vaya a finalizar el invierno hay que podar las ramas principales hasta el tercer o cuarto nudo.

Sus flores aparecen al principio del verano formando pequeños racimos que desprenden un apreciable perfume, alcanzando una altura de dos a tres metros o incluso más.

¿Es sensible a las plagas?

Únicamente puede ser afectada por la araña roja y cochinillas por la atmósfera cálida.

¿Dónde se puede tener?

Es una planta ideal para cubrir pérgolas y cercos, se suele poner un soporte para guiarla.

Más datos

- Necesita un suelo de parte de arena y turba bien mezclados y tierra de jardón.

- Las semillas se siembran en primavera.

- El tamaño de sus hojas en general varía en función del clima en donde estén, en los calurosos alcanzan un mayor tamaño, en general suelen medir entre 6 a 12 centímetros.

- Las flores tienen forma de trompetas de cinco pétalos y unos 5 centímetros de largo.

- Es de crecimiento lento los primeros años y sus flores atraen mucho a mariposas y abejas entre otros insectos.

ficus Elegir y cultivar tus primeras plantas de interior
Bromelias, guzmanias, orquídeas… Hay una infinidad de especies de hermosas plantas recomendadas para interior, pero antes de decidirse por una u otra, es muy importante tener claros algunos detalles y seguir algunos consejos.

El primero de ellos –aparte de que es recomendable comprar plantas que nos gusten estéticamente-, es que lo importante es hacerlo en lugares especializados. Los ejemplares expuestos en grandes superficies generalmente no dan buenos resultados porque están sometidos a unas condiciones artificiales –y en su mayor parte adversas- de luz y humedad. Es interesante que nos puedan orientar, según la ubicación que queremos darle, de las condiciones de luz, calor y humedad que necesita cada especie y de su podrá adaptarse al entorno para el que la queremos.

Una vez elegida la especie y el ejemplar, se debe comprobar siempre su estado: la calidad y color de sus hojas, que sus raíces no rebasen el tiesto y su altura. Si tiene flores, que tenga el mayor número de capullos cerrados. Querremos una planta que luzca sus flores en nuestra casa, no que las haya mostrado anteriormente en la tienda.

Debemos informarnos acerca de los ciclos de riego, abonado, trasplantado y poda de nuestra nueva planta; aún así, una vez que la tenemos colocada en su lugar deberemos adaptarlos a las condiciones especiales del lugar (si le da el sol, si tenemos calefacción, si está colocada en una habitación con mucha humedad…). Si tocamos el cepellón y no está húmedo, es conveniente regar la planta.

Si somos “principiantes” lo mejor es empezar con plantas resistentes, que exijan pocos cuidados y resistan los posibles olvidos a la hora de regarlas. Una planta ideal para principiantes es la cinta. También lo son otras trepadoras como la hiedra o el filodendro. Otras plantas de interior muy resistentes son el poto y la drácena.

Para un ambiente soleado irán muy bien el geranio o el rosal del desierto. El aloe, la sansevieria o la palmera de Madagascar son perfectas para los más olvidadizos a la hora de regar. Para un ambiente claro, la solorida drácena, la cebrina y el ficus bejamina son fáciles de cuidar y muy decoraticas. Para ambientes sombríos, con poca luz, la aspidistra y la variedad marginata de la drácena pueden ser opciones que requieren pocos cuidados, y sencillos.

invernadero Cómo elegir un invernadero convencional
Los tipos más convencionales de invernadero son aptos para una amplia gama de plantas, y comprenden los de tramo tradicional, luz holandesa, tres cuartos de tramo, colgadizos y de mansarda (o curvilíneos). Algunos aprovechan mejor el espacio y otros son más luminosos o mantienen mejor el calor; la elección dependerá de la ubicación de la que podamos disponer y de las plantas que queramos cultivar. Todos estos pueden tener una estructura de madera o aluminio y paredes completas de cristal o parcialmente acristaladas.

Invernaderos de tramo tradicional: Las caras verticales y el techo de tramo homogéneo de un invernadero de tramo tradicional resultan extremadamente prácticos en cuanto al espacio de cultivo y la altura libre. Un invernadero de tramo tradicional tiene a proporcionar el mejor uso del espacio al menor coste.

Invernaderos de luz holandesa: Las caras inclinadas de los invernaderos de luz holandesa están diseñadas para permitir la máxima entrada de luz, por lo que son adecuados para cultivar plantas de orlas, especialmente las de desarrollo bajo como las lechugas. Las hojas de cristal del techo se superponen ligeramente para evitar que penetre la lluvia y aumentar la rigidez, lo que puede ocasionar una pérdida de calor si las hojas están flojas.

Invernaderos de tres cuartos de tramo: Una de sus caras se coloca contra una pared, por lo que la entrada de luz resulta un poco más restringida; no obstante, la pared proporciona calor y un aislamiento suplementario en el invernadero, especialmente si es la pared de una casa.

Invernaderos colgadizos: Si no hay espacio suficiente para otro tipo de estructura, un invernadero colgadizo es una buena elección, en especial si se prefiere un invernadero fundamentalmente para uso decorativo. Al igual que en el de tres cuartos de tramo, la pared actuará como un buen aislamiento de manera que se producirá una escasa fuga de calor.

Invernaderos de mansarda: El invernadero de mansarda es el curvilíneo, que tiene las caras y los paneles del techo inclinados, diseñados para permitir la máxima entrada de luz. Es adecuado para plantas que requiere mucha claridad durante el invierno, cuando las horas de luz son pocas y los niveles de esta, bajos.

botella Cómo plantar un jardín en una botella
Los “jardines de botella” proporcionan una buena manera de cultivar plantas muy pequeñas de desarrollo lento en un microclima cerrado. Se puede utilizar cualquier botella de cristal que esté limpia, -incolora o coloreada, da lo mismo- con tal de que el cuello sea lo bastante ancho como para poder introducir las plantas con comodidad.

Si el cuello fuera demasiado estrecho como para que pudiera caber por él una mano, se pueden fabricar herramientas especiales con cañas cortadas, aros de alambre… o utilizar pequeños utensilios domésticos corrientes (como cucharillas de café) para ayudarnos con la plantación y el cuidado rutinario.

Ayudándose con un embudo ancho o un tubo de cartón, hay que verter bolitas de arcilla dentro de la botella hasta completar una capa de unos 3 cm de material drenado y agregar un poquito de carbón horticultural para mantener la tierra fresca. Después hay que cubrirlo con una capa de unos 6 cm de tierra para tiestos de sustituto de turba; y si la botella se va a observar desde una única parte, amontone la tierra en la parte superior con una espátula, si va a poder observarse desde todos los ángulos, es mejor dejar la tierra nivelada.

Se comienza a plantar desde los bordes hacia el centro, introduciento cada planta en un agujero de plantado cuidadosamente, y espaciándolas al menos a 3 cm de distancia. Se cubren las raíces con tierra y se afirma suavemente ésta sobre ellas.

La forma ideal de regar nuestro jardín en la botella es dejar gotear un vaso de agua a lo largo de las caras interiores de ésta para humedecer la tierra, y las zonas desnudas pueden cubrirse con musgo para que no se resequen.