Archivo agosto 2010

cesped artificial ¿Césped artificial sintético o natural?
Como ya sabemos, mantener el jardín requiere bastante dedicación. Sin embargo, no siempre tenemos tiempo para todas las tareas: segar el césped, eliminar malas hierbas, abonar el terreno y comprobar que no aparecen hongos ni plagas de insectos. Una alternativa cada vez mejor es instalar hierba artificial. No es lo mismo pero el resultado es similar. Además, permite ahorrar en el consumo de agua.

La principal desventaja del césped sintético es que tiene un grado de abrasión en la piel superior al de la hierba natural, por lo que las caídas en estas superficies pueden ocasionar lesiones o heridas más dolorosas. Actualmente podemos encontrar césped artificial que se coloca como un manto flotante que imita al césped natural en color y textura. Primeros se usaron en campos de fútbol, pero cada vez se emplea más en paisajismo, jardinería, parques públicos, campos de golf, terrazas y balcones, inclsuo son perfectos para patios interiores o tejados.

Otro punto a su favor es la resistencia del material y escaso mantenimiento, lo hacen ideal para espacios que buscan una decoración diferente, más acogedora, una imitación bararta de a la naturaleza que permite disponer de un espacio agradable para jugar con los pequeños de la casa y pasear las mascotas. Además, el césped sintético se recomienda especialmente en zonas poco soleadas o con sombra, puesto que no necesita riego ni luz natural. Por supuesto, el crecimiento es nulo y siempre se mantiene igual.

Si nos dedicidmos por el césped sintético tenemos que consultar: la calidad del manto, el relleno y la base. Existe una gran variedad de tipos de hierba artificial, encontramos desde mantos monocromáticos a otros de diferentes tonalidades con acabados bastante realistas. Asimismo, si la calidad del césped es buena permite mantener la verticalidad de la hierba después de ser pisada o aplastada, lo que no deja de ser interesante.

Respecto al relleno colocado en la capa superior, está compuesto habitualmente por gránulos o arena de sílice, un material que permite absorber grandes cantidades de agua en caso de lluvia. Estos pavimentos consiguen que el agua no se acumule en la superficie, por lo que evitan problemas de humedad.

water garden Consejos para el ahorro de agua en el jardín
Como todos sabemos, el agua es un bien escaso que hay que preservar. Sin embargo, nuestro jardín puede convertirse en uno de los mayores derroche de este líquido elemental. Del mismo modo que con pequeñas costumbres cotidianas, como cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes o cambiar el baño por la ducha, se pueden hacer pequeñas correcciones en nuestro jardín, para aprovechar lo mejor posible el agua. De este modo seremos más respetuosos con el medio ambiente, estaremos haciendo un favor a la ecología y también a nuestros bolsillos.

Césped de bajo consumo
Para comenzar con este ahorro de agua es preferible plantar un césped que por lo general no necesite mucha cantidad de agua para mantenerse verde y fresco, por ello lo recomendado es un césped “de bajo consumo”, formado por un compuesto por una mezcla de gramíneas y un trébol enano que echa raíces más profundas, capaces de buscar la humedad del suelo a mayor profundidad.

Aprovecha el agua de lluvia
El agua de lluvia además de ser gratuita, resulta muy beneficiosa para las plantas, además es dulce y no contiene cloro. La solución para aprovechar eficientemente el agua de la lluvia son los depósitos pluviales o canalones que la almacenan para utilizarla en el riego.

Sistemas de riego para no derrochar ni una gota
De entre todas las formas de riego, el que más ahorro permite es el de riego programado por goteo. Sin embargo, el más usado es el de aspersión, por lo que es aconsejable utilizar programadores, así como optar por aspersores y difusores de bajo consumo, los cuales son capaces de ahorrar hasta un 25% de agua. También es una buena opción instalar un sensor de humedad que evite el riego cuando el suelo contiene suficiente agua.

Minidepuradoras para reutilizar el agua para riego
Reutilizar el agua usada para otros fines en el hogar es posible con un sistema de depósitos encadenados con filtros que decantan y oxigenan el agua. Estas pequeñas depuradoras de agua permiten recuperar y reciclar toda el agua que has utilizado en casa y también la de lluvia, para el riego del jardín.

Los áridos decorativos y la corteza de pino
La decoración del jardín también es importante para el ahorro. Adornar nuestro jardín con elementos que no necesiten riego es lo ideal. Para ello podemos emplear los áridos decorativos, como piedra natural, rocallas y cantos rodados. También puedes cubrir la superficie del jardín con corteza de pino, que ayuda a conservar la humedad del suelo, al tiempo que aporta nutrientes e impide la aparición de malas hierbas.

Conservar la humedad
Otro consejo para conservar esas humedad que necesita nuestro jardín para estar radiante es utilizar sustrato con hidrocontrol, el cual te permite ahorrar hasta un 40% de agua en el jardín y en tus macetas. El secreto está en que contiene unas perlas de gel que absorben el agua de riego formando micro depósitos, entonces esta agua contenida en ellos se va liberando según las necesidades de las plantas, permitiendo un riego menos frecuente.

cultivar manzanilla maceta 0 Cultivar manzanilla en una maceta
La manzanilla es una herbácea muy recomendada para fines medicinales. Se caracteriza por tener propiedades: desinfectantes, digestivas y sedantes. Te enseñamos a cultivar con éxito tu propia planta de manzanilla en una maceta.

cultivar manzanilla maceta 1 Cultivar manzanilla en una maceta
Comienza el cultivo plantando semillas en pleno verano. Espolvorea unas pocas sobre la tierra de una maceta y cúbrelas con una delgada capa de vermiculita (mineral formado por silicatos).

cultivar manzanilla maceta 2 Cultivar manzanilla en una maceta
Al pasar dos semanas, las semillas habrán germinado, elige el brote más fuerte y elimina los más débiles.

cultivar manzanilla maceta 3 Cultivar manzanilla en una maceta
Trasplanta a una maceta de al menos 40 centímetros de diámetro. Evita colocar la manzanilla cerca de otras macetas para que no se dispersen.

cultivar manzanilla maceta 4 Cultivar manzanilla en una maceta
Emplea un suelo suelto que permita un buen drenaje. Prepara la mezcla de dos partes de tierra negra con un poco de arena gruesa.

cultivar manzanilla maceta 5 Cultivar manzanilla en una maceta
Coloca la maceta en el jardín o en interiores. Elige un sitio que reciba abundante luz solar pero sin que reciba los rayos solares directamente sobre la planta.

cultivar manzanilla maceta 6 Cultivar manzanilla en una maceta
Los riegos deben de ser diarios para mantener un óptimo nivel de humedad en el sustrato.

cultivar manzanilla maceta 7 Cultivar manzanilla en una maceta
Cuando la mayoría de las flores se hayan abierto será el momento oportuno para realizar la cosecha.

cultivar manzanilla maceta 8 Cultivar manzanilla en una maceta
Recolecta solamente las flores que estén totalmente abiertas procurando no cortar hojas y tallos.

cultivar manzanilla maceta 9 Cultivar manzanilla en una maceta
Deja a secar las flores sobre un papel en un sitio fresco y sombrío donde corra el aire.

cultivar manzanilla maceta 10 Cultivar manzanilla en una maceta
Cuando finalices la cosecha de las flores, realiza una poda para dar nueva vida a la planta. Corta las puntas de los tallos que llevaban las flores.

calas blancas Cultivar flores calas blancas o amarillas
Las flores calas destacan por mostrar una gran belleza y proceden de Sudáfrica. Son plantas vivaces y herbáceas de hoja perenne que poseen distintas variedades. También las podemos conocer como lirios de agua, porque abundan en jardines acuáticos y tienen una excelente capacidad para crecer en las proximidades de estanques y lagunas. Su nombre se deriva del término griego “kalos”, que significa bello, por lo que son flores que simbolizan la finura, la elegancia y la pureza.

En su llegada a Europa sobre el siglo XVIII había seis especies pero actualmente encontramos cantidad de híbridos en muchos colores, las más populares y hermosas son las calas blancas y amarillas. Sus hojas son de tamaño grande, con suaves formas y verdes muy oscuros. Mientras que las flores son elegantes, estilizadas, con forma de tulipa y de alegres colores suaves.

Son perfectas para utilizarse en ramos o centros florales, ya que dan un toque de distinción o un aire de sofisticación. Sus líneas puras y sencillas se han utilizado también en ramos para novias. Se trata de una especie que destaca por su versatilidad, sus únicas exigencias son temperaturas suaves y un mínimo de cuidados básicos. Lo cierto es que son unas flores ideales para decorar el jardín.

La temperatura ideal para el crecimiento de las calas ronda entre 15 y 20 grados. No resisten las bajas temperaturas por lo que aunque es frecuente verla como planta de exterior, también puedes cultivarla en macetas y jardineras en el interior de casa durante las épocas de frío. A pesar de que soportan bastante bien la luz del sol directa, lo recomendable es cultivarlas en la media sombra.

Estas flores necesitan abundante riego para que no les falte la humedad, pero sin formar charcos en la tierra. También hay que procurar que el terreno no tenga mucha salinidad. Los terrenos más adecuados para su desarrollo son suelos fértiles y húmedos, con algo de drenaje y además ligeramente ácidos y poco salinos.

La cala tiene una larga floración, de entre ocho y diez días. Inicia a finales de la primavera hasta casi el fin del verano. Corta las flores que se vayan marchitando para favorecer la continuidad de la floración. Si una de las plantas enferma es mejor retirarla para que no contagie a las demás cercanas.

zonas jardin Distribuir en zonas el jardín
Cuando nos ponemos a diseñar nuestro propio jardín es fundamental planificar una buena distribución de las zonas. Comenzando por delimitar ciertos espacios para convertir el jardín en el espacio favorito de nuestra casa. Disponemos de diferentes elementos para crear distintos ambientes, puedes formar sombras, plantar árboles o una fuente de agua. La importancia se basa en saber cómo organizarlos, para lograr de este modo el mejor de los jardines.

Debes saber que todo jardín que se precie necesita una zona de sombra, en muchas ocasiones te la pueden proporcionar los edificios de alrededor, los árboles de la zona… Además recuerda que en invierno y verano las sombras no se proyectan del mismo modo, de modo que en invierno el Sol está más bajo y proyecta sombras más alargadas.

Del mismo modo que se establecen las zonas de sombra, debemos marcar las zonas soleadas. Esto te servirá para crear una zona de estar al sol, para plantar en este lugar las flores u otras plantas que piden máxima iluminación y para colocar la piscina de modo que el agua se caliente con las altas temperaturas.

Tampoco puedes olvidar de colocar las plantas en el jardín. Las posibilidades son muchas, puedes tener una colección de cactus, combinadas con diversas variedades de rosas, hierbas o un pequeño huerto de árboles frutales, si el espacio te lo permite. Cuando llega el momento de la floración o la recolección de frutos, es algo que a los niños les encanta.

Si vas con la idea de celebrar fiestas en el jardín, debes dejar un espacio central libre. Por otro lado, si tienes animales domésticos necesitarán espacios por donde transitar. Prepara para el perro un área privada con un poco de arena para que pueda escarbar a su gusto sin que estropee el resto del jardín.

Si la idea del huerto y árboles frutales te ha gustado, puedes ponerlas en la parte posterior del jardín o en un lateral independizado con una enredadera cubierta por setos o arbustos. Para que el huerto sea de provecho, divídelo en cuatro cuadros u hojas de cultivo para ir rotando los cultivos.

También puede venir bien una pequeña casita de madera que haga de almacén, invernadero, tendedero, garaje, descanso para las mascotas o simplemente un sitio para prepara la barbacoa. Para los de espíritu más joven, pueden optar por preparar una zona de deportes y poner una mesa de ping-pong o un futbolín.

Un consejo muy interesante es tener en el jardín un rincón secreto para desconectar, un sitio para la contemplación, perfecto para relajarse, descansar, meditar y para olvidarse de todo. Una fuente es perfecta para el sosiego, decorada con una pequeña escultura o tus plantas favoritas.

jardineria ecologica Mantenimiento de la jardinería ecológica
Tener un jardín significa amar el medio ambiente, por lo que debemos ser respetuosos con el entorno y apostar por prácticas ecológicas. Como por ejemplo elegir plantas autóctonas ya que son más resistentes al agua, a las plagas y requieren menos cuidados. Por ejemplo, los cactus, el romero, el tomillo o el espliego.

También es buena idea colocar farolas y balizas fotovoltaicas que se alimenten de energía solar. Utilizar para el suelo o el pie de las plantas un acolchado con diferentes materiales de una capa de espesor de 5 a 15 cm. Para ello utilizar materiales como cortezas de pino trituradas, hojas, hierbas, pajas o serrín. En definitiva, todo vale mientras sea natural y no contamine.

Si es necesario, puedes emplear insecticidas admitidos en Agricultura Ecológica como es el caso del Fungicida de Cobre, el Purín de Ortigas o el Jabón de Potasa. Es recomendable usar riego automático con programador que permitirá regar de noche y evitar la evaporación del día producida por el sol y la evaporación.

Con todos estos consejos conseguirás desarrollar una jardinería de bajo impacto que permitirá disfrutar de una actividad acorde con la naturaleza. Recuerda que tener un jardín requiere ciertos cuidados para que no crezcan malezas, evitar plagas y conservar un espacio exterior verde.

jardin medio ambiente Tener un jardín respetuoso con el medio ambiente
Tener un jardín es algo bueno para el medio ambiente, pero no siempre es así. El empleo masivo de insecticidas, herbicidas o fungicidas o el consumo excesivo de agua en el riego, son los principales signos de poco respeto al medio ambiente, y por los cuales tu jardín puede convertirse en algo dañino para el entorno natural. Por ello proponemos un nuevo modo de construir jardines de una forma respetuosa con el entorno. Son los jardines ecológicos.

La jardinería ecológica es aquella que aprovecha los medios que la propia naturaleza ofrece para desarrollar una actitud respetuosa con el entorno. De este modo se fomentan unos hábitos y actitudes que colaboran en la conservación y protección del medio ambiente y de la salud.

Con esta actividad se persigue la búsqueda de la biodiversidad, minimizando los problemas observados en la jardinería convencional como serían las plagas, el no aprovechamiento de los residuos vegetales o el consumo excesivo de agua, especialmente grave cuando se emplean plantas que la necesitan en abundancia en zonas donde escasea.

Existe la posibilidad de convertir un jardín convencional en un jardín ecológico. Para ello hay que imitar a la propia naturaleza y así conseguiremos que todas las especies, las plantas y la fauna crezcan en armonía. En el diseño del espacio hay que tener en cuenta varios factores como la orientación de las zonas de sombra o los vientos dominantes. Podemos incluir el uso de recipientes como tinajas, cántaros rotos o recipientes inusuales que reciclemos siempre que no hayan sido tóxicos.

Por otro lado, destacar que cada suelo tiene una constitución diferente ya que puede ser arcilloso, arenoso, pedregoso o limoso. Las plantas necesitan tierra rica y suelta para desarrollar sus raíces. Al remover la tierra, hay que cavarla y voltearla con cuidado no más de veinte centímetros de profundidad. Su enriquecimiento con mantillo evita la evaporación, manteniendo el suelo húmedo y suelto.

Por último, si tenemos suficiente espacio podemos reservarlo para un pequeño huerto de verduras y hortalizas. Otra idea es instalar un estanque mediante el reciclaje del agua de lluvia.