Abonar plantas de interior
Adoramos dar un poco de vida a nuestras estancias colocando algunas plantas decorativas de interior que ayudarán a purificar el aire a la vez que decorarán cualquier rincón.

Sin embargo, y aunque respetemos y tengamos muy en cuenta los cuidados que precisan, las plantas de interior sufren en silencio la falta de un cuidado que muy pocos tienen en cuenta a la hora de mantenerlas: El abono.

‘¿Era necesario abonarlas?’, te preguntarás ahora tras años de cultivar un montón de plantas de interior. Pues lo cierto es que sí, porque el abono es un buen recurso que aportará oxigeno a las raíces y dejará además una tierra más esponjosa que mantendrá la humedad favoreciendo así que a la tierra no le falte la hidratación y no pueda resecarse.

Ya que puede que seas novato en este ámbito mantente atento a estos consejos:

¿Cuándo abonarlas? El abono de las plantas de interior debe ser bastante frecuente durante los momentos de floración o los momentos en los que la planta se encuentra en un fuerte proceso de desarrollo; sin embargo, cuando la planta se encuentra en un ‘tiempo de descanso’, por así decirlo, lo mejor es nutrir tus plantas con abono solo alguna vez cada par de meses.

¿Cómo? Tus ejemplares tienen dos vías básicas para recibir estos nutrientes: a través de la tierra y a través de las hojas (abono foliar).

Es preferible que escojas abonos de lenta liberación para la tierra, mientras que con las hojas debe hacerse con algún abono líquido rebajado con agua cada 15 días, lo que le aportará una dosis extra de nitrógeno que mejorará enormemente su aspecto. Eso sí, cuidado con las hojas con pelillos, pues podrían perjudicarles.

Cuidado también con excederte con los productos, pues podrían ver interrumpido su desarrollo e incluso acabar muriendo.