Abono foliar
El abono foliar es aquel cuyo producto se aplica directamente sobre las hojas y tallos y generalmente puede aplicarse a cualquier tipo de planta. Es muy bueno porque ayuda a intensificar el verdor de las hojas y revigorizar notablemente las que están en floración. Vienen preparados para poder pulverizarlos fácilmente, lo cual debes hacer a unos 30 ó 40 centímetros de distancia de las horas. Veamos algunas de las características del abono foliar:

– Sus nutrientes penetran desde las hojas hasta la savia.

– No lo utilices si hay riesgo de lluvia ya que se pierde o si hay mucho sol y calor ya que pueden quemarse las plantas.

– Se absorbe rápidamente y se metaboliza de inmediato, logrando así resultados rápidos y, sobre todo, efectivos.

– El abono foliar te sirve también para que las hojas se desarrollen rápidamente.

– Que utilices este tipo de abono no significa que dejes el tradicional, este debe utilizarse como complemento ya que la principal fuente de alimento de una planta debe llegar siempre a través de las raíces.

– Es muy interesante para aportar microelementos como el manganeso, el cobre o el hierro ya que los precisan en cantidades muy pequeñas.

– Respeta totalmente la dosis que pone en el envase para evitar quemaduras y no lo eches nunca si en esos momentos está recibiendo los rayos directamente del sol.

– Lee detenidamente las instrucciones de uso para no cometer ningún fallo que te pueda costar un estropicio en la planta.

– No lo apliques directamente sobre las flores, únicamente sobre las partes verdes de la planta, esto es muy importante.

– En primavera y verano utilízalo cada 15 ó 20 días, mientras que en otoño e invierno será suficiente con que lo hagas una vez al mes.

– Después de las primeras aplicaciones comenzarás a notar los cambios y la espectacular transformación que van a sufrir tus plantas.