Acolchado plástico para la huerta
Mantener tus plantas sanas y hermosas es cuestión de muchos factores como los cuidados que le proporcionas o los productos que utilizas para mantenerlas siempre perfectas.

En este sentido, hace poco te comentábamos las grandes ventajas de un sistema muy práctico pero con un uso no demasiado extendido en los jardines caseros: el mulching o acolchado.

Si te quedaste con ganas de saber más acerca de la versión artificial de este sistema no pierdas detalle de lo que te contamos y aprovecha para colocarlo en las plantas de tu huerta.

El acolchado no orgánico puede ser de plástico blanco, negro o tranparente, cada uno de ellos con un objetivo distinto:

– Negro: evita la aparición de malas hierbas en el suelo que puedan perjudicar estética o orgánicamente al resto de plantas.

– Transparente: son muy útiles para mantener el calor en el suelo durante los meses de primavera, cuando tienen que germinar más las semillas, así como también para poder plantar semillas en invierno. Se coloca el acolchado sobre la tierra y se fija con alambres o bien enterrando los laterales.

– Blanco: reflejan la luz y aportan un poco de calidez a las frutas en maduración como los tomates o los melones, por ejemplo.

Generalmente estos acolchados plásticos duran un año y tienen los siguientes beneficios generales:

– Mantienen la humedad del terreno consiguiendo así un riego menos frecuente.

– Aumenta las temperaturas del suelo y de este modo es útil para acelerar la germinación y los cultivos.

– Los frutos maduran antes gracias al calor que generan.

– La humedad del suelo evita la erosión y el endurecimiento de la tierra.

Si te interesa más del tema puedes encontrar más información en nuestro artículo acerca del acolchado o mulching para el jardín.