arboles-otoño-1

Un jardín bien diseñado no solo luce en primavera y verano, cuando está cargado de flores, debe mantener su belleza todo el año. No es necesario pasar todo el año cultivando plantas de flor, podemos recurrir a los árboles que cambian su aspecto a lo largo de cada temporada. Existen algunas especies especialmente interesantes que nos darán frondosidad y verdor durante la época cálida y colores rojizos, con aspecto romántico, antes de perder las hojas por el frío y lucir sus ramas desnudas. En este caso presentaremos especímenes fácil de cultivar y con resultados excepcionales.

arboles-otoño-2

Metasequoia glyptostroboides: Es una de las escasas coníferas que llegan a perder todas sus hojas durante el invierno. Comienza por tener un tono verde que vira hacia el marrón rosáceo y acaba en color dorado viejo. Soporta los climas atlántico y mediterráneo, incluso con presencia de contaminación. Hay que tener en cuenta su gran desarrollo, puede alcanzar los veinte metros de altura, así que queda reservado para jardines de más de mil metros cuadrados.

arboles-otoño-3

Quercus palustris: También conocido como roble de los pantanos es de los primeros árboles que cambia de color con la llegada del otoño. Alcanza colores rojo escarlata, de gran belleza. Prefiero aquellos terrenos húmedos y frescos, especialmente en los climas atlánticos. Su desarrollo es excepcional si dispone de espacio para extender sus grandes ramas por lo que destaca aún más en jardines grandes.

arboles-otoño-4

Nyssa sylvatica: En los viveros se puede localizar con el nombre de nisa. Su crecimiento es lento, por lo que es ideal para jardines medianos de clima atlántico, aunque en su etapa adulta puede alcanzar los quince metros. Ideal como ejemplar aislado en el césped o en pequeños parterres que podremos adornar con otras especies de menor porte. Pasa del verde claro al dorado y acaba siendo de un color rojo anaranjado incomparable.

arboles-otoño-5

Stewartia pseudocamellia: Otro árbol de clima atlántico, lógico por otro lado ya que las especies caducifolias suelen preferir los climas con invierno marcado. Necesita de suelo húmedo y ácido para crecer de manera apropiada. Su desarrollo es contenido y su coloración está llena de matices dorados y rojos hasta que finalmente caen sus hojas.

arboles-otoño-6

Acer triflorum: Los jardines mediterráneos también puede disfrutar de estas especies y los arces son uno de los más apropiados. De sus diversas variedades esta es una de las más aconsejadas. Crece lentamente y su tamaño final permite que la cultivemos en jardines medianos y pequeños. Sus tonos rosados y amarillos en otoño no ocultan la belleza del tronco, que también se exfolia. Los suelos arcillosos son su hábitat preferido siempre que estén suficientemente húmedos. Por su sensibilidad al sol puede crecer bajo grandes ejemplares o sombras de edificios.

arboles-otoño-7

Prunus sargentii: Árbol de la familia de los melocotoneros y cerezos, con requerimientos parecidos. Resiste bien la sequía aunque prefiere un riego moderado. Su color verde habitual va variando hacia el rojo, naranja y amarillo, combinándose los tres en el mismo ejemplar. Se desarrolla bien en jardines medianos y pequeños, de clima mediterráneo y atlántico. El suelo debe estar bien drenado para evitar encharcamientos que perjudiquen su crecimiento. Produce unos pequeños frutos que atraerán a las aves y ayudarán a dar a nuestro jardín un aspecto más natural.