Árboles y arbustos para dividir el jardín
Los árboles y los arbustos tienen una peculiaridad diferente al resto de las especies. Y es que, además de formar parte del jardín, sirven para marcar los límites entre las distintas áreas que componen el espacio.

Los jardines deben estar diseñados de manera que tengan zonas bien diferenciadas, con una identidad propia, aunque den al conjunto un cierto orden. Una forma de hacerlo es emplear árboles y arbustos, que pueden plantarse de tal forma que conformen un seto, aunque también se pueden colocar con cierta separación entre ellos.

Elementos divisores

Aunque a veces no le damos la suficiente importancia, lo ideal es ocultar algunas partes del jardín para que su totalidad no pueda apreciarse de un solo vistazo. Para esto, los árboles son de gran ayuda. Así, si se trata de un ejemplar grande, puede usarse como eje vertebrador del diseño y distribuir el jardín a su alrededor.

En cambio, los más jóvenes y pequeños y los arbustos no muy altos, pueden cumplir la función de dividir. También pueden utilizarse otros elementos, como desniveles, rampas, escaleras, esculturas, fuentes o lámparas.

Árboles y arbustos para dividir el jardín

Puntos llamativos

Si quieres añadir más belleza al jardín, puedes incluir puntos que llamen la atención en las distintas áreas en qué esté dividido. Estos pueden ser plantas, esculturas o otros adornos, como un estanque. Estos focos de atención pueden quedar ocultos por un arbusto o un árbol, para que la sorpresa al descubrirlos sea mayor.

Arbustos recomendables

Entre los arbustos que pueden usarse para dividir el jardín encontramos especies no muy altas, como el boj, el tejo, la adelfa y la rosa de Siria. Y si quieres añadir un plus de belleza, puedes contar con la celinda, cuyas flores crecen sobre una abundante vegetación verde, la lila, la forsitia o el arbusto de las mariposas (buddleja davidii), que atrae a las mariposas gracias a su fragancia.