Arbustos ornamentales
Ayer te hablábamos de los ejemplares ornamentales, aquellos que sirven para decorar nuestro hogar tanto en el jardín como en cualquiera de los espacios interiores de nuestro hogar.

Hoy nos gustaría centrar la atención en los arbustos ornamentales, esos árboles de dimensiones reducidas que ayudarán a añadir un gran valor estético y práctico a nuestros jardines.

Si quieres conocer más de este tipo de plantas sigue con nosotros cinco minutos… ¡y desearás tener uno en tu jardín!

Arbustos ornamentales
A diferencia de las plantas y los árboles, los arbustos se caracterizan por tener una altura de entre 1 y 3 metros, por unos tallos leñosos similares a los del árbol así como porque se encuentran ramificados desde el suelo, por lo general. En cuanto al follaje, como ocurre en el caso de los árboles este tipo de arbolitos pueden ser de hoja caduca (sus hojas se caen) o perenne (con hojas todo el año).

Los arbustos también pueden dar hermosas flores de prácticamente cualquier color, regalar vistosos frutos, decorar tu jardín con sus hermosas formas (naturales o podados) o aromatizarlo de la forma más natural.

Arbustos ornamentales
En cuanto a la funcionalidad de los mismos, los arbustos son de lo más útiles para realizar setos y borduras que aíslen el hogar del exterior, para tapizar los suelos o para ser tallados de forma artística (el ‘arte topiario’).

Una vez plantados no requerirán demasiada atención más allá de un abono orgánico en primavera, de podas regulares en función de las necesidades de cada ejemplar y de un riego moderado en las ocasiones que se requiera.

Algunos arbustos ornamentales entre los que puedes elegir son los setos, los Rododendros, la Forsitia, el Brezo, las Coníferas enanas, el Madroño, el Acebo o el Granado, por ejemplo.