Beneficios de los fertilizantes orgánicos para tus plantas
Diferentes factores inciden en los suelos dejándolos carentes de nutrientes. En ese momento los productores y cosechadores o incluso los aficionados a la jardinería que dispongan de un jardín deben aplicar diferentes tipos de fertilizantes para recomponer esta situación. Así, la utilización tanto de fertilizantes orgánicos e inorgánicos permite que las plantaciones vuelvan a tener la vitalidad que tenían y, en el caso de las cosechas se le suma la posibilidad del aumento progresivo de la producción de las mismas.

El origen de los fertilizantes orgánicos es vegetal o animal: el estiércol y el compost, un compuesto que se crea mezclando materiales de origen vegetal y animal, tras un proceso de “curación” de los mismos. Este tipo de fertilizantes tiene una serie de ventajas. ¿Las quieres conocer?

Beneficios para las plantas

En primer lugar, los fertilizantes orgánicos ayudan a construir un suelo fértil y rico en nutrientes para que las plantas puedan contar con todas las sustancias que necesitan para crecer sanas y vigorosas. Y aunque tienen una lenta asimilación, tiene menos efectos secundarios que los fertilizantes inorgánicos en el caso de excederse en el uso. Además, contienen muchos micronutrientes y macronutrientes, lo que ayuda aún más a las plantaciones.

Beneficios de los fertilizantes orgánicos para tus plantas
Por otro lado, los fertilizantes orgánicos ayudan a retener los nutrientes del suelo y poder mantener la humedad necesaria que cada tipo de suelo necesita para el desarrollo adecuado de las plantas. Así, permite la obtención de un suelo óptimo, rico en humus, con tierra suelta y argilosa, que permite buena drenaje y oxigenación.

Beneficios ecológicos

En otro sentido, los fertilizantes orgánicos colaboran en el desarrollo de cultivos y plantas sin provocar efectos secundarios. Y es que en el caso de las variantes químicas, muchas veces el incremento de la producción se paga con la posibilidad de contaminar el entorno.