Cambiar plantas del jardín a espacios interiores
Ya sea porque te cambias a una casa más pequeña, por dar un giro a la decoración de las distintas zonas de tu hogar o por proteger al jardín de las heladas, trasladar las plantas de los espacios exteriores al interior del hogar es una opción que a menudo debemos considerar.

Pero no basta con extraer el ejemplar de la tierra y plantarlo en una maceta o con trasladar una maceta cualquiera de un lado a otro, pues no realizar correctamente el cambio de hábitat podría tener consecuencias nefastas para tus plantas.

Como también nos ocurre a las personas, tras vivir durante largos periodos en un determinado clima y ambiente las plantas se acostumbran por completo a las condiciones que éste ofrece; en este sentido, hacer un cambio radical de clima, luz, temperatura y hasta riego podría trastocar la salud de la mayoría de tus ejemplares.

En caso de que lo hagas por las cuestiones climáticas debes saber que no todas las plantas tienen por qué pasarse al interior del hogar: las especies que soportan las heladas y bajas temperaturas o las especies anuales (que florecen y producen semillas para luego morir) no tienen por qué hacerlo.

Sin embargo, algunas especies como los geranios, los coleos, las begonias o los hibiscos pueden entrarse en casa y de hecho pueden llegar a florecer si se mantienen a una temperatura agradable.

Cambiar plantas del jardín a espacios interiores
Algunos consejos a tener en cuenta son los siguientes:

– Selecciona los ejemplares que introducirás en casa, pues no todas pueden entrar en ella a no ser que quieras convertirla en una jungla tropical.

– Revisa las plantas para asegurarte de que no tengan plagas que puedan perjudicar el confort y la limpieza de tu hogar.

– Busca un lugar idóneo para cada ejemplar teniendo en cuenta sus necesidades de luz y temperatura; procura no acercarlas demasiado a los aparatos de calefacción que acabarían con ellas.

– Riega con asiduidad, pues aunque las temperaturas exteriores sean bajas y hagan que estas plantas no requieran tanta agua en realidad dentro de casa el calor se acumula y las plantas pueden deshidratarse.

– Aprovecha para trasplantar los ejemplares a nuevas tierras mejor abonadas y fertilizadas en macetas más grandes que les permitan un mayor desarrollo.