Carencia de nutrientes en las palmeras
Los nutrientes son esenciales para que cualquier plantación o cultivo pueda desarrollarse de forma correcta, y la falta de alguno de ellos puede provocar diversos síntomas en las hojas. Hay 13 nutrientes esenciales para el desarrollo de cualquier árbol, arbusto, planta o cultivo: fósforo, nitrógeno, potasio, calcio, azufre, magnesio, hierro, manganeso, boro, cobre, zinc y molibdeno.

Hoy me gustaría escribir sobre las palmeras y cómo puede afectarles la carencia de los principales nutrientes, que si bien son muy resistentes necesitan estos elementos para que su crecimiento y desarrollo sea el que tiene que ser y no se estropeen o mueran antes de lo debido. Para poder aplicarlos debes utilizar un fertilizante que esté equilibrado y que contenga esos 13 nutrientes en las proporciones adecuadas, siendo la mejor opción un fertilizante de lenta liberación o abonos orgánicos.

Carencia de nitrógeno

Verás que falta nitrógeno cuando el color verde de las hojas se va perdiendo, primero en las más viejas y después en todo el follaje. Cuando esto suceda, añade un fertilizante que sea muy rico en nitrógeno.

Carencia de fósforo

Sus síntomas son similares a los de la carencia de nitrógeno, además de que el crecimiento de ejemplar y hojas se vuelve muy lento y palidece. Hay variedades que pueden volver sus hojas totalmente amarillas. Puedes corregir esta carencia añadiendo al suelo superfosfato de cal.

Carencia de nutrientes en las palmeras

Carencia de potasio

La detectarás si aparecen manchas necróticas en las hojas inferiores de especies como la Howea, Chamaedorea, Chrysalidocarpus o Caryota. Puedes solucionarlo aplicando al suelo un fertilizante que tenga cloruro de potasio o sulfato potásico.

Carencia de calcio

Dependiendo de la especie de palmera encontrarás diferentes síntomas, aunque principalmente las hojas nuevas se deforman y los foliolos se vuelven necróticos. Si afecta a la yema principal de la palmera será irreversible y no podrá recuperarse. Aplica carbonato cálcico, con una dosis de 4 gramos por cada metro cuadrado.

Carencia de magnesio

Sus síntomas son clorosis en las hojas adultas, siguiendo verdes en principio los nervios y el raquis, pero finalmente toda la planta se volverá amarilla. En algunas especies aparecen los síntomas antes que en otras. Aplica 50 gramos de sulfato mangnésico por cada metro cuadrado.

Carencia de azufre

Aparece especialmente en la Howea, Chamaedorea y Caryota y sus síntomas son que las hojas nuevas se vuelven pálidas y los ápices adquieren necrosis. Aplica una buena dosis de azufre para corregirlo.