Carencia de nutrientes en suelos alcalinos II
En el post titulado “Carencia de nutrientes en suelos alcalinos I” hablamos de los problemas que pueden presentar las plantas que viven en suelos básicos que dificultan la absorción de minerales. Tratamos la solución basada en la aplicación de fertilizantes.

Esta solución no es la única. Una solución muy eficaz pasa por cambiar el pH del suelo alcalino: se trata de acidificarlo, con lo cual los minerales que se encontraban insolubilizados en la tierra pasarán a ser más solubles y entonces las plantas podrán absorberlos del suelo.

Hay tres métodos para bajar el pH del suelo:

— agregar turba rubia o tierra de brezo o castaño- este método sólo es muy eficaz si no hay nada plantado; de lo contrario se corre el riesgo de dañar las raíces, aunque puede intentarse realizando la operación con mucha paciencia. Se mezclan los 20-30 centímetros más superficiales del suelo con turba rubia, que es muy ácida (tiene un pH de 3,5). La proporción es de mitad turba y mitad tierra, aunque con 1 kg de turba por cada metro cuadrado de superficie ya notaremos los resultados. Cada 2 ó 3 años hay que repetir el tratamiento porque los suelos calizos neutralizan el acidificante.
— agregar azufre en polvo en dosis de 90 gramos por metro cuadrado. Al igual que la solución anterior, sólo es óptima para suelos no plantados y ha de repetirse cada dos o tres años.
— agregar sulfato de hierro. En su forma granulada, el sulfato de hierro se agrega a la tierra como un fertilizante normal: en las capas superiores; esta forma es apropiada para grandes superficies. El sulfato de hierro en polvo se agrega al agua de riego (¡nunca en macetas; sólo en suelo!): 3 gramos por litro de agua y se riega alrededor de las plantas acidófilas una vez al mes. También se regará una vez al mes con agua con quelatos de hierro en la misma proporción, pero no el mismo día en que se agregue el sulfato.

Con estos tratamientos se baja el pH y los nutrientes del suelo quedarán liberados.

Continuación… leer tercera parte.