Carencia de nutrientes en suelos alcalinos III
En posts anteriores sobre carencia de nutrientes en suelos alcalinos hemos visto formas de bajar el pH del suelo y soluciones consistentes en fertilizar la tierra.
Nos queda una tercera solución: actuar sobre el agua de riego. Esta solución sólo nos servirá si el agua es alcalina; por ello antes de actuar hemos de medir el pH del agua con una tira reactiva de venta en farmacias, por ejemplo.

La actuación sobre el agua de riego es esencial en sustratos, es decir, en las tierras de macetas, porque la solución de bajar el pH del suelo no es viable. Se dan casos en que queremos tener una planta acidófila, como una hortensia y compramos sustrato ácido (pH entre 5,5 y 6,5) que es el adecuado para ella; pero si la regamos continuamente con agua alcalina, a la larga el sustrato se alcalinizará y veremos por ejemplo un amarilleo de las hojas (que es la clorosis).

Tenemos pues el siguiente problema, sea en suelo o en sustrato: un agua alcalina que puede llegar a dar problemas de falta de nutrientes. Una solución ideal puede ser almacenar agua de lluvia (ya que ésta no tiene cal) en un aljibe y regar sólo con esa agua; pero esa solución puede no ser viable en todos los casos, por ejemplo por falta de espacio. Entonces, podemos bajar el pH del agua con ácido cítrico, que se presenta en forma de polvo parecido a la sal, listo para mezclarlo con el agua de riego. Se encuentra en droguerías y establecimientos de jardinería. La proporción agua-ácido viene indicada en el envase, pero suele ser de una cucharada por cada 50 litros de agua, con lo cual esta solución es económica. Podemos comprobar que el pH es el adecuado con una tira reactiva. Tras haber regado varias veces con el agua preparada de esta forma, el pH ya se habrá regulado y nuestras plantas no mostrarán signos de clorosis.