24 noviembre 2010 · Arbustos · Cuidados · Jardín

laurel Cuidados del laurel rosa
El laurel rosa (Nerium oleander) es un arbusto decorativo de exterior que da unas bonitas flores en distintos tonos de rosa. A pesar de que se estilan más bien grandes y en lugares amplios con variedad de plantas y colores, también existen especies enanas que puedes poner en macetas o espacios reducidos.

Tanto unos como otros son arbustos de climas más bien cálidos, aunque son también resistentes a la salinidad y al viento (no al frío). Sin embargo, si queremos que nuestro laurel rosado florezca y lo haga bien en cualquier época del año, debemos tener unos cuidados especiales distintos en invierno y en verano.

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24 octubre 2010 · Arbustos

laurel Cultivar laurel
El laurel es una arbusto silvestre muy típico de la costa Mediterránea. A pesar de que también es posible cultivarlo en jardines y macetas. Tiene un follaje verde y brillante, puede alcanzar 15 metros de altura y necesita unos pocos cuidados.

Mientras que si se cultiva en maceta, apenas superará los dos metros. Tiene un tronco erguido y corteza verde, sus aromáticas hojas son perennes. Florece en primavera y sus pequeñas flores, ofrecen una fragancia muy agradable, aunque decorativamente no sean muy bonitas.

Se puede plantar en cualquier tipo de suelo, pero se recomienda ponerlo en superficies con un buen drenaje. Respecto a las necesidades de riego, no es bueno que la tierra quede encharcada, puede pasar bastante tiempo en sequía, pero no resiste las fuertes heladas ni la acción directa del sol en verano. Por ello, es una planta de semisombra.

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28 abril 2010 · Arbustos · Flores · Jardín

lavanda1 Lavanda en el jardín
La lavanda es un arbusto típicamente mediterráneo, que puede llegar a alcanzar un tamaño cercano al metro y medio o incluso más en ejemplares muy viejos.

Unas matas de lavanda alegrarán cualquier parte de nuestro jardín. Podemos colocarlas en medio del césped, donde darán una nota de volumen y de colorido. También quedan fenomenales en parterres y en jardineras, en zonas de rocalla… y sirven asimismo para la formación de bonitos setos, puesto que se pueden podar.

La lavanda es una planta aromática y campestre, con lo cual quiero decir que es excepcionalmente resistente. Aguanta muy bien la sequía, incluso en zonas con régimen de precipitaciones de 300 mm anuales (que viene a ser una zona como la Andalucía más seca), aunque siempre le irá bien que se la riegue, claro está, pero siempre sin encharcarla. Un riego cada quince días incluso en verano puede ser suficiente. De todas formas, he visto crecer enormes lavandas en climas húmedos de montaña y estaban preciosas.

Prefiere los suelos calcáreos; en suelos muy ricos no producirá tanto aceite esencial, aunque crecerá mucho más. En cuanto al clima, aguanta tanto el calor como el frío; he visto lavandas aguantando temperaturas de menos de 15 grados bajo cero.

Como planta silvestre que es, la lavanda no tiene problemas de plagas. Es más, se usa como repelente de insectos, secando sus flores formando ramitos y colocándolos en habitaciones. Otro insecticida a base de lavanda es el que se obtiene por maceración de las flores en agua durante unos dos días; posteriormente se le añade un poco de alcohol como conservante. Estos insecticidas son válidos para moscas, mosquitos, ácaros… aunque no para abejas y avispas.

La lavanda florece durante la primavera y el verano. Es frecuente ver revoloteando abejas entre sus flores, con cuyo néctar elaborarán la tan preciada miel de espliego. Hay que ir cortando las flores a medida que se vayan secando, ya que si no se hace la mata se ve como de color grisáceo y además se le resta vigor para que siga floreciendo.

13 abril 2010 · Agricultura · Arbustos · Frutas · Huerta

arandano02 El cultivo del arándano
El arándano es un arbusto pequeño, de hasta medio metro de altura en estado silvestre, que vive originariamente en los bosques, cuyo suelo protege de la erosión. Prefiere los bosques de coníferas y los brezales.

Sus frutos siempre han sido muy apreciados como alimento en países como por ejemplo Polonia, donde pueden llegar a servirte un plato de espagueti con salsa dulce de arándanos. Sin embargo, en esta última década la demanda de estos frutos ha crecido espectacularmente gracias a sus propiedades: son muy ricos en vitaminas y tienen propiedades antiinflamatorias; es curioso que frescos son laxantes y consumidos secos tienen justamente el efecto contrario.

Podemos cultivar arándanos en nuestro jardín o huerto, ya que es un arbusto muy agradecido. Requiere suelos ligeramente ácidos, con un pH de entre 4 y 5, que se mantendrá acidificando el agua de riego si es necesario (si se riega a menudo con agua calcárea el terreno se alcaliniza).

Necesita mucha luz, pero no le gusta el calor excesivo; es por ello que es una planta propia de lugares septentrionales. Tampoco le gusta el viento; así, si nuestro terreno está situado en una zona ventosa, puede ser necesario protegerlo con setos de arbustos, o plantarlos entre árboles que los protejan.

El suelo debe estar siempre húmedo, aunque no encharcado.
Resisten bien las heladas; es más, las bajas temperaturas de los inviernos fríos hacen que la floración no se adelante y así ésta será más abundante y uniforme.

Hay muchas subvariedades de arándano dentro de las tres básicas: negro, rojo y azul. Como es una planta autopolinizante, no necesitamos plantar más que una variedad para que dé frutos, aunque éstos serán de mayor calidad si plantamos varias especies.

arándanos cultivo El cultivo del arándano
Los arándanos se plantan en otoño a una distancia de 3 metros entre hileras y 1,5 metros entre plantas. Los frutos maduran en verano y la producción media es de 1 kilo por metro cuadrado. ¡No hay que olvidar proteger los frutos con mallas! Los pájaros los encuentran tan sabrosos que no pueden resistirse a ellos.

10 abril 2010 · Arbustos

fotodigGatoSeto2 Los setos de arbustos
Supongamos que tenemos un terreno que no queremos cercar con vallas ni con mallas metálicas. O que dentro de nuestro jardín deseamos delimitar ciertas áreas de una manera más natural.

La mejor forma de poner barreras baratas y ecológicas es construir setos de arbustos. Estos setos se establecen plantando diferentes especies de arbusto de espino, como por ejemplo majuelos, espino albar, zarzas, rosales, escaramujos, retamas… o arbustos que no tengan espinas como el boj. Todo depende de nuestras preferencias, del clima y de la función que tenga que cumplir el seto; como esta función normalmente es defensiva o para evitar que escapen los animales, se suelen elegir especies espinosas. Si optamos por arbustos sin espinas, podemos elegir entre más variedades.

Los arbustos se plantan en hilera y bastante juntos. También pueden plantarse dos o tres hileras paralelas para así obtener un seto ancho más rápidamente.

Cuando el seto tenga las dimensiones deseadas, hay que arreglarlo periódicamente, para que no crezca en exceso. Así, hay que podarlo por debajo, cortando a ras de suelo los troncos que sobran, y por encima, eliminando las ramas que sobresalen demasiado. Arreglándolo de esta forma, el seto conservará su tamaño y crecerá en espesura, que es lo que nos interesa. Además, para ayudarle a coger forma, podemos ir entrelazando las ramas entre ellas o bien, si son cortas, sujetarlas con estacas hasta que sean lo suficientemente largas como para que puedan entrelazarse con otras. ¡No hay que olvidar ponerse unos buenos guantes de cuero para realizar todas estas operaciones!

No nos engañemos: un seto de arbustos requiere de cuidados laboriosos, aunque entretenidos. Pero a cambio nos ofrece su naturalidad, su duración (el naturalista y agricultor John Seymour afirma que duran siglos), su bajísimo coste y su función de protección contra el viento, sin olvidar que estos setos cumplen también otra función: proporcionar un hogar a pequeños pájaros que contribuirán a mantener el entorno limpio de mosquitos y otros insectos indeseables.

29 marzo 2010 · Arbustos · Cuidados

jazminbrasil Jazmín de Brasil
Se le conoce también con el nombre de Dipladenia.

¿Qué es?

Es un arbusto de tendencia trepadora que destaca por sus flores espectaculares por lo que se ha convertido en una de las plantas preferidas por muchas personas.

¿Cuándo se puede plantar?

Se puede plantar durante todo el año y cultivarse en el jardín como en maceta, también se puede tener en interiores.

¿Necesita cuidados específicos a lo largo del año?

Florece hasta en invierno cuando está en el exterior en lugar abrigado y en regiones cálidas.

Necesitan un ambiente muy luminoso pero hay que evitar el sol directo en las horas del mediodía en climas calurosos y ponerlas a ligera sombra.

En verano debe regarse abundantemente y además hay que pulverizar las hojas con frecuencia para que la humedad evite que haya ácaros.

En otoño e invierno necesita pocos cuidados aunque cuando se acerque la época de heladas se aconseja meterlas en el interior de los hogares, hay que tener cuidado con la calefacción en el interior ya que reseca mucho el ambiente, pulverizando varias veces a la semana las hojas o colocando la planta sobre un plato con grava mojada.

Necesita un buen drenaje porque el exceso de agua le perjudica.

Hay que abonarla cada dos semanas en época de floración.

Cuando vaya a finalizar el invierno hay que podar las ramas principales hasta el tercer o cuarto nudo.

Sus flores aparecen al principio del verano formando pequeños racimos que desprenden un apreciable perfume, alcanzando una altura de dos a tres metros o incluso más.

¿Es sensible a las plagas?

Únicamente puede ser afectada por la araña roja y cochinillas por la atmósfera cálida.

¿Dónde se puede tener?

Es una planta ideal para cubrir pérgolas y cercos, se suele poner un soporte para guiarla.

Más datos

- Necesita un suelo de parte de arena y turba bien mezclados y tierra de jardón.

- Las semillas se siembran en primavera.

- El tamaño de sus hojas en general varía en función del clima en donde estén, en los calurosos alcanzan un mayor tamaño, en general suelen medir entre 6 a 12 centímetros.

- Las flores tienen forma de trompetas de cinco pétalos y unos 5 centímetros de largo.

- Es de crecimiento lento los primeros años y sus flores atraen mucho a mariposas y abejas entre otros insectos.

16 marzo 2010 · Arbustos · Jardín

arbustos Cómo acertar en la elección de arbustos
La palabra arbusto abarca una enorme selección de plantas, adecuadas a jardines de casi cualquier tamaño y estilo. Se han reunido especies de muchas partes del mundo que han dado lugar a numerosos cultivares e híbridos de gran valor decorativo.

En un jardín grande, resultan imprescindibles por muchas razones; tal vez la más importante de todas ellas es que confieren solidez y forma al diseño y proporcionan una estructura. Sin embargo, están lejos de ser una pieza clave meramente funcional, ya que -bien elegidos- también poseen una serie de interesantes cualidades ornamentales, incluyendo flores fragantes y coloridas, follajes perennes o veteados, frutos atractivos y tallos coloreados y bien proporcionados.

Estos atributos decorativos de los arbustos son con frecuencia los que ejercen mayor influencia a la hora de elegir la planta; no obstante existen además varias consideraciones prácticas a tener en cuenta al decidir qué arbustos cultivar, aparte de su apariencia. La compatibilidad con las condiciones de crecimiento según la adecuación al emplazamiento son esenciales, mientras que la altura y la extensión de un arbusto también determinan si es o no adecuado para un jardín y dónde es mejor colocarlo.

En cuanto al tamaño, los arbustos varían entre los enanos, tales como los tapizantes Penstemon newberry de sólo unos 15 o 20 cm de altura, adecuados para un jardín de rocas, hasta plantas mucho más voluminosas de hasta 5 o 6 m de altura, como por ejemplo los rododendros perennes.

Los arbustos tienen muchas formas y hábitos diferentes, que comprenden los redondeados, los arqueantes y los verticales. Algunos -como por ejemplo, la Yuca gloriosa, con su ramillete explosivo de hojas en forma de espada y sus panículas verticales de flores- merecen ser cultivados precisamente por su bella forma. Otros, como por ejemplo Chaenomales japonaica, tienden a arrastrarse y presentan mucho mejor aspecto guiados sobre un muro.

Al seleccionar los arbustos hay que tener siempre presente cómo se asociarán estos con el resto de la plantación y con otros elementos estructurales cercanos (la casa, una pérgola, la valla…). Los arbustos de siluetas distintivas y esculturales resultan normalmente muy adecuados para adaptarse a la cercanía de cualquiera de ellos, como hace por ejemplo el Juniperus squamata, de aspecto desplegado y en forma de “olas”.