
Los nabos de mesa pertenecen a la familia de las crucíferas y son una especie de ciclo bienal pero que rara vez suele llegar al segundo año, debido principalmente a que se arranca antes incluso de que finalice su primer año. Hace más de 4.000 años que esta planta se utiliza como un alimento básico en muchas culturas, especialmente en Europa, donde se considera un ingrediente delicioso para muchos platos.
Tiene una raíz pivotante y engrosada en la parte superior que se une al tallo, lo que hace que se forme una única unidad. Ese órgano resultante es lo que se consume, y puede ser achatado o alargado. Es una carne amarillenta o blanca que tiene un ligero sabor dulce, azucarado, y hasta a veces picante. Se consume cocido ya que le da un toque muy especial a los guisos. Sus hojas se pueden utilizar en caldos.















