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Decoración

plantas vivaces y perennes Decorar con plantas vivaces y perennes
Las plantas vivaces y perennes pueden llegan a vivir más de dos años y además resisten la llegada del invierno, por lo que son ideales para decorar nuestros hogares. Sin embargo, algunas tienen ciertas diferencias que debes saber. Las vivaces, por ejemplo, se marchitan en invierno, mientras que las perennes conservan sus tallos y hojas durante todo el año.

El principal inconveniente de una planta vivaz es que cuando llega el frío del invierno se secan sus tallos y hojas. No obstante, algunas de ellas pueden mantener una pequeña roseta de hojas pegada al suelo, como es el caso de la Milenrama y la Gaillardia. Sus raíces siguen vivas bajo tierra y cuando pasa el invierno, con la llegada de la primavera, vuelven a brotar con fuerza. Te recomendamos estas epsecies: la Peonía, el Astilbe, la Helianthus, o la Delphinium. No debes confundirlas con las plantas bulbosas, como el Jacinto, el Narciso o el Tulipán.

Por otro lado, el Acanto, la Hortensia de invierno, la Festuca azulada, la Lavanda, la Cineraria, el Geranio o el Clavel son plantas perennes. Todas ellas no pierden durante el invierno sus tallos ni sus hojas. Por esta razón, a pesar de que las temperaturas bajen de forma considerable se mantienen igual que en primavera, verano y otoño, con todas sus hojas.

Por ese motivo de las llama plantas vivaces, porque sobreviven a cualquier época del año. Mientras que las perennes son herbáceas, es decir no leñosas, como los árboles y arbustos y que duran varios años. Al mantener sus hojas y tallos durante el invierno, sobre todo en el caso de las perennes, son una buena opción para que tu jardín o terraza no pierdan color durante la temporada invernal.

muebles jardin Mantenimiento para muebles de jardín
Con la llegada del buen tiempo, los jardines, terrazas y balcones son el sitio perfecto para comidas familiares, reuniones entre amigos, largas horas de ocio y de relax. Los muebles y el equipamiento de exterior se convierten en los grandes protagonistas. Tras un largo invierno guardados, ahora ha llegado el momento de que luzcan en perfecto estado. Una limpieza a fondo será fundamental para evitar su deterioro.

Los muebles de jardín están fabricados para soportar todo tipo de condiciones climáticas. Sin embargo, la superficie sufre las inclemencias del tiempo, por lo que es importante someterlos a un mantenimiento intensivo, además de un tratamiento de renovación, cuando los queremos volver a utilizar. Todo dependerá del material con el que hayan sido fabricados.

- Muebles de resina y plástico: Muy resistentes a la intemperie, pero con el paso de los años pierden su aspecto brillante. No obstante, su mantenimiento es realmente sencillo, basta con lavarlos con agua y jabón, aclararlos y secarlos con un paño para evitar ese aspecto blanquecino. Un truco para que no se deterioren por el exceso de sol es cubrirlos con toallas un poco húmedas.

- Muebles de fibras naturales: En esta categoría se incluyen el bambú, el mimbre, el petan y el ratán, todos son materiales que más se deterioran, aunque si se cuidan bien pueden durar mucho tiempo. Para su mantenimiento, debes limpiarlos con cuidado para no dañar las fibras. Lo primero es eliminar el polvo con un cepillo suave, luego pasar un paño humedecido en agua con un unas gotitas de jabón neutro. Si los muebles son de caña, deberás hacerlo con agua salada para que mantengan esa rigidez.

- Muebles de hierro, aluminio y forja: Son por naturaleza materiales resistentes y duraderos, pero pueden sufrir los efectos de la lluvia en forma de óxido. Para evitarlo bastará con aplicar una capa de pintura o barniz antioxidante cada un par de años. En el caso de que el óxido ya ha dañado el mueble, primero hay que eliminar su rastro con una lija o cepillo de alambre rígido. Luego procederemos a aplicar el antióxido.

- Muebles de madera: La teca, la burinba, el iroco y otras maderas exóticas para exteriores resisten muy bien los efectos del agua y del sol, por lo que tampoco precisan muchos cuidados. La propia resina de la madera les proporciona una película protectora natural. Para conservar estos muebles debes limpiarlos de forma periódica con un cepillo y agua con jabón, además darles una mano de capa de aceite de protector o un renovador de madera para que recuperen su color inicial.

jardin colorido Un jardín muy colorido
Con el verano el colorido llega a nuestro jardín, lo que nos transmite alegría, composiciones de vivas tonalidades o especies llamativas que cautivan por su natural belleza y por su floración. Las últimas tendencias en decoración de jardines se inspiran en los paisajes del campo. Las especies vegetales que tienen un encanto natural propio, muestran un colorido original y presentan una estampa sencilla al tiempo que elegante.

El modelo campestre se puede adaptar perfectamente a las ciudades gracias a la utilización de plantas aromáticas, flores de temporada, bulbos silvestres o arbustos de floración estacional. También está de moda los antiguos jardines con rosaledas, con tradicionales arriates o con trepadoras. Cada estación tiene sus iconos del color. Con el verano se estrenan tonalidades renovadas.

Durante la primavera (meses de abril y mayo), el jardín presenta un colorido fugaz, propio del la floración de esta estación. Sin embargo, el verano trae un amplio abanico de matices de larga duración, con especies resistentes al calor y aromas maravillosos. Sin embargo, por lo general, no conviene abusar mucho del color. Es preferible plantearlo con cierta sutileza y sin excesivas mezclas.

Las composiciones de plantas pueden llegar a ser muy variadas, pero es importante conseguir la armonía deseada. Resultan muy interesantes las composiciones cromáticas afines, es decir, aquéllas en las que ningún elemento destaca en exceso sobre los demás. Además, existen algunos trucos que puedes utilizar para sacar el máximo partido a la decoración de tu jardín.

Por ejemplo, el color blanco amortigua en cierta medida las mezclas y sirve para poner una nota de calma en el jardín, puedes hacer la prueba con la campiña. Verás como las tonalidades se agrupan de manera natural, formando mantos de flor delicados y perfectamente integrados en el paisaje. De esta forma, debes tomar el ejemplo del campo a la hora de disponer las flores en tu jardín. Lo importante es no crear espacios con sobresaltos visuales. Para conseguirlo, es preferible que te decantes por mezclas de color calmadas y sin contrastes bruscos. La composición estará determinada en gran medida por el estilo y la intención que pretendas dar a tu jardín.

Dispones de un gran número de opciones para de decorar un jardín, desde los diseños de vanguardia a los jardines silvestres. Sin embargo, el diseño del jardín familiar suele tiene que estar a corde con los gustos personales, así como por los olores que recuerdas de la infancia, y las preferencias geográficas de las especies. No olvides que el jardín suele ser un espacio para las emociones y para disfrutar con los cinco sentidos.

Las plantas son la esencia de cualquier jardín, o al menos de los diseños con estilo. Cada época del año tiene sus protagonistas, pero dependerá mucho de las diferentes zonas geográficas, ya que en cada una hay una serie de plantas que se adaptan mejor que otras. Una planta aporta carácter al diseño del jardín. Puede servir para enmarcar un rincón, adornan una fachada, pueden tapizar el manto, decorar un sendero, complementar una valla o crear un punto de máxima atención en el diseño entre la gran variedad de plantas que existen.

jardines fuentes Poner una fuente en el jardín
El agua es sinónimo de vida y su movimiento es una maravilla de la naturaleza. El sonido que produce una pequeña fuente, corriente o cascada de agua es algo muy agradable y natural ¿Por qué no ponerlo en nuestro jardín? Desde el principio de los tiempos las civilizaciones más antiguas incorporaban a su arquitectura toda clase de fuentes y otros sistemas con los que transportar el agua hasta los jardines y las ciudades.

Con el paso de los siglos los estanques se han convertido en habituales de numerosos jardines, siendo el centro de atención por su peculiar belleza, son la forma bonita de poder gozar de este elemento vital. No obstante, si lo que buscas es que corra el agua en tu parcela prueba a improvisar con pequeñas cascadas o arroyos, la sensación del movimiento del agua es muy relajante y además la vegetación lo agradecerá proliferando de una manera sorprendente.

Con una fuente podrás aumentar las especies y plantar aquellas típicas de las zonas húmedas, acostumbradas a estar permanentemente en un entorno mojado. Estos vegetales embellecerán increíblemente el terreno y pondrán una nota de distinción al paisaje.

Sin embargo, las cascadas de agua más naturales se consiguen en los terrenos con pendiente, pero también es posible poner este tipo de fuentes una zona con terreno llano, construyendo algunos montículos para el salto del agua. No es necesario que construyas una gran catarata artificial pero sí un bonito escenario natural que simule un paraje silvestre.

Al mismo tiempo, no olvides decorar con una bonita fuente. Son elementos que ayudan a atraer la atención, convirtiéndose en las protagonistas absolutas del jardín. Por su agradable sonido y por embellecer el entorno, una fuente es una buena propuesta para ornamentar y romper la monotonía en el jardín.

Si te lo puedes permitir, te recomendamos las fuentes con surtidor porque oxigenan el agua, existen numerosos modelos de bombas sumergibles para que el agua circule a través de un circuito cerrado. Normalmente vienen con una estructura de piedra y adosadas a la pared. Respecto a las formas, encontrarás multitud de modelos en jardinerías y tiendas especializadas. Elige la que más se adapte al espacio. Disfruta del agua y contempla cómo fluye.

Los balcones se han convertido en un respiro de aire fresco para los pisos que son cada vez más pequeños, muchos de los exteriores se reducen a un pequeño balcón, pero por muy reducido que sea, no debemos menospreciar el espacio. Sin embargo, es cierto que los balcones de los pisos de ciudad no permiten grandes lujos. Además, el ruido de los coches, la polución y las miradas de los vecinos, terminan haciendo que estos lugares sean desaprovechados por la mayoría de familias. Pero con un poco de creatividad lo podemos convertir en ese espacio íntimo y relajante que tanto ansiamos.

Para empezar, lo principal es despejar el espacio. Con el paso del tiempo, el balcón termina siendo como un trastero en el que acumulamos macetas, juguetes, bicicletas, plantas y tendederos. Por eso, que si queremos cierta tranquilidad, deberemos buscar otra ubicación para estos objetos. Luego te darás cuenta que tienes mucho más espacio del que te pensabas. Redecorar el balcón será cuestión de ponerle ganas. ¡Es divertido!

Primero podemos acondicionar el espacio pintando las paredes, retirando el óxido que pueda haber acumulado en la barandilla de hierro, cubrir el suelo con madera, revestir o pintar las baldosas. Otras tareas más sencillas son colocar un enrejado de bambú en la misma barandilla para darle la intimidad necesaria al balcón que muchas veces se encuentra encima de la calle. Por otro lado, los toldos también ayudarán a estar más cubiertos y nos permitirán estar más frescos en caso de que haga mucho sol.

El objetivo de todos nuestros consejos es conseguir un espacio cómodo y funcional, evitando poner muchos muebles, pero sí adaptarlo a la decoración. La elección del mobiliario dependerá, como siempre, del espacio disponible. Entonces, en balcones reducidos optaremos por muebles de escasas dimensiones y al poder ser plegables. Una pequeña mesa redonda con un par de sillas apilables sería suficiente para lograr un pequeño rincón acogedor. Dependiendo del ancho, siempre podremos añadir un pequeño sofá, cojines grandes o unos pufs que nos darán comodidad sin perder espacio.

Finalmente, podemos completar la decoración de nuestro balcón con textiles frescos y ligeros, siempre que sean de colores vivos y alegres. Tampoco pueden faltar las plantas o flores para crear un mini jardín. Cuando se haga oscuro, puedes poner unas velas para darle mayor sensación de romanticismo. Una opción ecológica son las lámparas solares que nos proporcionarán luz de noche sin gasto alguno de energía.

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El suelo, la humedad, el óxido en la barandilla y otros desperfectos ocasionados por el frío del invierno aún existen en las terrazas de muchos hogares. Por eso, acondicionarlas será lo primero que deberemos hacer para volver a disfrutar de este espacio tan agradable con la llegada del buen tiempo. Comenzaremos limpiando toda la suciedad que hayan podido traer el viento, el frío y la lluvia. Pintar las paredes, quitar el óxido de los hierros de barandillas, desatascar las rejillas, vaciar los conductos de los desagües y solucionar cualquier problema de revestimientos, sacar brillo a los suelos o mejorar la iluminación. Con todos estos pasos, lograremos que nuestra terraza parezca mucho más acogedora.

Lo bueno de todo esto es que no es necesario tener grandes presupuestos para poner unas placas de madera en el suelo o incluso cubrir una zona con césped artificial. Además, con estas sencillas ideas podemos conseguir diferenciar la zona de relax de la de comedor. También es fundamental tener en cuenta las necesidades familiares de espacio o no perder intimidad en las zonas visibles a nuestra terraza. Toldos, sombrillas, separadores, esterillas de bambú y otros muchos materiales pueden sernos válidos a crear un espacio más tranquilo.

En el momento de comprar mobiliario, tendremos en cuenta el espacio disponible y sobre todo los usos que queremos darle. Por ejemplo, si queremos desayunar o comer en la terraza, al menos vamos a necesitar una mesa con sillas, resulta indispensable para esos ratos en familia o amigos. Otro objeto ideal puede ser una barbacoa, se convertirá en complemento perfecto para triunfar con las visitas. Para más comodidad, podemos colocar una camarera de exterior plegable, que nos proporcionará una superficie extra a la hora de trajinar con la comida.

Por otro lado, no podemos olvidarnos de las tumbonas, sofás o mecedoras. De modo que si el tamaño de la terraza lo permite, nos proporcionarán el descanso merecido. También tenemos la opción de la hamaca, una solución confortable que no ocupa demasiado espacio. Para estos muebles, destacar la durabilidad de la madera de teca, ideal para los muebles de exterior. Otros materiales como el aluminio, el plástico o la forja resultan también los más recomendables.

En la terraza podemos tomar el sol o disfrutar de las comidas, pero para estar protegidos de los fuetes rayos solares, vamos a necesitar toldos, sombrillas, e incluso pérgolas. Si aún disponemos de un hueco, podemos reservar un espacio para el almacenaje de los utensilios de jardinería, la manguera y los juguetes de los niños. Para tener una terraza más alegre podemos optar por comprar flores y plantas, como las enredaderas, combinadas con macetas de latón, cerámica o plástico de colores, pueden terminar de dotar a este espacio la decoración que buscamos.

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jardin verano Puesta a punto del jardín en verano
Con la llegada del buen tiempo, nos entran ganas de pasar los ratos al aire libre. Los que dispongan de jardín no tendrán que desplazarse muy lejos para tomarse un respiro. Sin embargo, después de un invierno bastante duro, deberemos acondicionarlo si queremos disfrutar cómodamente de nuestro espacio verde. Lo primero que deberemos hacer es arreglar es el césped, con especial atención si lo hemos descuidado. Puedes fertilizarlo, cortarlo o regarlo siempre que sea necesario para que esté en unas condiciones óptimas. Un jardín con una hierba sana es fundamental para evitar plagas.

Por otro lado, hay que revisar los pavimentos, sobre todo si tenemos piscina. Sin olvidarnos de reparar grietas, roturas o posibles fugas de agua. Recuerda limpiar la piscina en profundidad, revisar el estado del agua, sustituir baldosas que puedan ser deslizantes o cualquier otra cosa que te permita decorar el jardín. Todo lo que suponga un extra de seguridad será importante. Al mismo tiempo, repasaremos las vallas de separación, de modo que estén colocadas de manera que no puedan traspasar ni ver lo que ocurre desde el otro lado, eso nos proporcionará la intimidad que necesitamos.

Cuando ya tengamos acondicionada la zona, deberemos centrarnos en la decoración ambiental. Por ejemplo, puedes optar por poner piedrecitas cerca de los árboles o en el camino hacia la entrada de la casa, plantar flores de colores que den un aire fresco al espacio, colocar arbustos que separen diversos espacios o árboles que nos brinden sombra. Cualquier cosa es posible en tu jardín siempre que contemos con la naturaleza.

Respecto al mobiliario, lo ideal es tenerlo repartido en varias zonas diferenciadas: las de descanso, las de reunión o las de comer. Las de relax suponen disponer todo tipo de tumbonas, hamacas, sofás o sillones, cerca de la piscina, que nos permitan disfrutar de unos ratos placenteros. La zona de reunión implica una mesa acompañada de sillas. Sin olvidar una barbacoa para la zona de comer. Los materiales pueden ser de madera, forja, rafia, plástico o metal, lo mejor es elegir aquel que nos permita combinar estilo con durabilidad.

Por último, debemos tener en cuenta el tamaño y la cantidad de mobiliario que dependerán del espacio disponible. Si bien es aconsejable no sobrecargar de muebles el jardín, ya que lo importante es que podamos pasar por todas las zonas con fluidez, sin que nada nos estorbe. Los complementos preferidos serán jarrones, macetas, textiles, fuentes, e incluso estatuas decorativas.

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