Jardín

primavera jardin Preparar el jardín para la primavera
La primavera está a la vuelta de la esquina y el jardín precisa algunos cuidados. Es la temporada ideal para planificar tranquilamente qué vamos a hacer con el jardín durante la primavera y el verano. Una buena planificación servirá para mantener limpio y ordenado un jardín que tiene ganas de florecer. Te recomendamos que utilices el método tradicional, toma papel y lápiz y prepara un plano del jardín tomando las medidas igual que si fuera a amueblar la casa dejando bien claro a qué horas recibe la luz del sol cada zona.

Dibuja sobre el plano el diseño que formarán las plantas, apunta también las necesidades que tienen, cuándo y cómo florecen, hasta cuánto crecen. Si es posible agrupa en un mismo lugar del jardín todas aquellas plantas que tengas requisitos similares. Es mucho mejor prepararlo bien que acudir a un vivero y dejarse llevar por lo que nos llame más la atención. En este blog puedes buscar ideas básicas de diseño de jardines y las características de cada planta.

Si eres previsor, adquiere los bulbos de floración estival que vayas a necesitar, revisando las guías, si tiene suficiente sustrato, el tipo de abono y comprobar el buen estado de todos los utensilios de jardinería. Las labores más esenciales del jardín se limitan a regar con moderación, trasplantar o podar, retirar ramas, así como las hojas muertas y malas hierbas.

jardin abandonado Recuperar el jardín descuidado
El jardín se va descuidado con el paso del tiempo, pero es hora de ponerlo a punto, de que vuelva a tener vida, dale un aire distinto renovándolo para que vuelva a recuperar las formas perdidas. No necesitas grandes cosas, solo es cuestión de pequeños matices, piensa que un jardín abandonado se puede convertir en un peligro y da una mala imagen a la casa. Puedes comenzar por cambiar algún rincón que se vea aburrido o que presente un aspecto deteriorado. Otra recomendación mucho más importante es eliminar las malas hierbas, retirar el exceso de ramas secas de los árboles, o realizar una poda en los setos que lo necesiten.

Como podrás comprobar existe una la larga lista de tareas necesarias para que un jardín recobre su esplendor: lo primero e imprescindible es eliminar los hierbajos que se pueden quitar arrancándolos de raíz y añadiendo herbicida al terreno para que vuelvan a brotar. Luego también deberás mantener el suelo en buen estado, para ello puedes airearlo con un rastrillo y añadiendo una capa de mantillo o de tierra fértil, después comprueba que el drenaje sea correcto para que no se encharque el terreno cada vez que se riega o llueva.

Respecto a los arbustos, habrá que hacer una poda a conciencia, especialmente si han crecido demasiado, es importante controlar el tamaño para no restar lucidez al jardín y no molestar a los vecinos. Si es demasiado trabajo puedes empezar por uno de los lados para que se renueve entero y al año siguiente realizar la misma operación al otro costado. Este tipo de especies les va de maravilla las podas y rebrotan en pocos años con mucha energía. Para otras especies que no sean setos, puede que sea más recomendable eliminarlas del todo si están en muy mal estado y posteriormente plantar otras nuevas para que vayan creciendo sanas.

En cuanto a las plantas vivaces también se recomienda desechar las que estén envejecidas, ya que si no van a florecer no tiene mucho sentido que sigan estando allí. Controla el problema del excesivo crecimiento, básicamente para evitar que no invada el jardín y en reine el desorden. Rejuvenecer las plantas consiste en extraerlas del suelo para retirar las matas en mal estado y volver a plantar las que todavía estén sanas y puedan seguir dando flores, a la vez que te permitirá sembrar aromas agradables y mostrar un claro síntoma de limpieza.

Por otro lado, mantener el césped bajo es sin duda una de las cosas más importantes para lucir un jardín cuidado. Las praderas cuadradas o rectangulares se pueden reformar con trasplantes de otras áreas y añadirlos a la pradera o colocar parches de césped nuevo. Puedes aprovechar la ocasión para hacer un camino que dirija a la pueda de entrada de la casa, para ello intercala elementos como piedras en forma de baldosa y coloca jardineras a los lados.

Finalmente, si las estructuras que separan el jardín se encuentran desgastadas o su deterioro es visible, lo mejor es verlas a pintar, en el caso de que sean muros de madera es recomendable lijarlo primero y darle una buena capa de barniz, para que queden como nuevas. Si son de metal no olvides aplicar algún producto antioxidante.

alegria jardin Dar alegría al jardín
Con el cambio de las estaciones la naturaleza se ha vuelto más caprichosa, las plantas han alterado su ciclo vital, por lo que cada vez es más complicado ver un jardín florido. Las flores sirven para decorar cualquier jardín. Si deseas que el tuyo luzca con todo su esplendor toma nota de estos consejos para que siga siendo el jardín de la alegría.

Lo primero es elegir las plantas, la elección debe ir acorde con el gusto y personalidad de cada uno. Sin embargo, es recomendable tener en cuenta algunas cosas para que el éxito esté garantizado. Teniendo en cuenta esta lista de ideas las plantas estarán con seguridad bien ubicadas:

Escoge mejor formas irregulares: Los macizos cuadrados, rectangulares o redondos pueden ser un poco aburridos o sosos. Mejor decidete por los ovalados, colocalos en posición diagonal o curva para dotar de más movimiento al jardín, así conseguirás dar un toque más silvestre al jardín.

La combinación de las texturas: Es un factor clave, cuanto más variadas sean las distintas plantas que forman el macizo, más interés visual despertarán y su atractivo será mayor. Intenta combinar especies puntiagudas y con espinas como las de los cardos con las de formas sinuosas y delicadas. Verás como el efecto es bastante interesante.

■ Respecto a los colores es ideal que combines tonos de la misma gama, para dar una uniformidad. Para asegurar la elegancia del macizo combina los tonos de las flores con los de los distintos follajes, opta por los contrastes entre ramas y flores.

■ La temporada de plantación habrá que distribuirla en diferentes etapas para que luego se equipare el crecimiento del total de las plantas. Por ejemplo, las plantas perennes es bueno plantarlas a finales del mes de abril o principios de mayo.

■ Si agrupas cada macizo de especies diferentes alturas reserva las más esbeltas o altas para el interior del macizo y las más reducidas para los bordes de fuera. Prueba de colocar flores más densas para crear más volumen.

■ Si quieres añadir aroma y color apuesta por plantas enredaderas y trepadoras que puedes colocar sobre vallas, muros o para cubrir el techo de pérgolas, porches y túneles.

■ En todo jardín no pueden faltar grupos de rosas, seguro que tendrán un encanto especial. Mientras que para los espacios sobrantes se podrá rellenar con diminutas flores, tipo margaritas. Respecto al tamaño tampoco es bueno que sean demasiado grandes para no saturar.

jardin tropical 1 Plantas para un jardín tropical
Cuando viajamos a países más húmedos nos quedamos asombrados ante sus maravillosos jardines naturales. Pero también puedes disfrutar de ese paisaje lleno de colores y formas en el jardín de tu casa. Especialmente, si vives en ciudades con un clima húmedo, o incluso en un pequeño patio con paredes elevadas que mantienen mejor la humedad en los momentos que no pega el Sol, podemos armar un precioso espacio tropical.

Si vemos que podemos cumplir esa característica, el jardín tropical es un sueño que puede hacerse realidad y solo nos faltará seleccionar las plantas. La mayoría serán de hojas grandes, tales como palmeras y flores extrañas que soportan muy bien lugares con poca luminosidad y húmedos. La ventaja de los jardines tropicales es que apenas precisan un mantenimiento, debido a que las plantas se desarrollan de manera completamente natural y únicamente debemos podarlas cuando empiecen a molestar a otra casa o jardín que se encuentra cerca. Además, casi todas las especies sugeridas para este tipo de jardín crecen y florecen con poco sustrato, por lo que se pueden adaptar sin problemas en zonas de poca profundidad en el terreno.

jardin tropical 2 Plantas para un jardín tropical
A continuación te recomendamos algunas de especies de plantas que crecen sin dificultad en un jardín tropical:

- Palmera Washingtonia: Es una palmera con hojas en forma de palma y proporciona mayor apariencia de selva al espacio verde, al igual que hace mucha sombra.
-Stretlitzia: También conocida como Flor del pájaro o Ave del paraíso, destaca por sus grandes hojas y exótica flor, da un gran aporte de belleza a la decoración exterior.
- Helicónea: Planta parecida al bananero, exótica y colorida, cuya característica más remarcable es la de su verde follaje que contrasta con el rojo y el amarillo de sus flores.
-Limpia tubo: Arbusto que florece tres veces al año (primavera, verano y otoño). Crece en altitud y casi no necesita ningún tipo de cuidados.
- Rosa China: Florece desde la primavera hasta el otoño con flores de color amarillo o rojo intenso, alcanza altura y para logar un mayor follaje requiere poda.
- Para completar el diseño del jardín podemos decidirnos algunas especies de helechos, ideales para cubrir el suelo, que deben plantarse ya crecidas y requieren abundante riego.

roedores en el jardin Roedores en el jardín

Resulta complicado hacer una clasificación de los roedores más perjudiciales. Provocan daños tanto en las raíces y el subsuelo como en las partes aéreas de las plantas. Todos son letales para las hortalizas, flores, arbustos, etc., aunque los peores destrozos los provocan los conejos, que atacan la parte aérea de las plantas. Los ratones de campo y las musarañas, en cambio, pasan casi desapercibidos al alimentarse de todo tipo de bulbos y raíces.

A los ratones de campo les gustan casi todas las plantas, especialmente las recién instaladas en el jardín. Se alimentan de raíces frescas de la huerta pero también de hosta, tulipanes y bulbos de crocus. Es la alimentación favorita de estos roedores, que trabajan bajo tierra y resultan muy difíciles de detectar. Prefieren los suelos consistentes y bien drenados, al odiar la humedad y las heladas.

Los conejos tienen una necesidad imperiosa de roer para controlar el crecimiento de los dientes, su arma letal. Por eso se dedican a mordisquear los troncos de los árboles y arbustos produciendo daños que se dejan ver con claridad en robles, hayas, adelfas, celindos… La mejor forma de impedirlo es colocar al pie de estos ejemplares plantas que les repelen, como acónitos, anémonas del Japón, alquemilas, bergenias, clemátides, geranios…, o podemos rodearlos con borduras altas, que les impidan acceder a ellos.

Los topos son fáciles de detectar, ya que ellos solos se delatan al aparecer montones de tierra en el césped del jardín junto a unos pequeños agujeros que crean con sus patas. No resultan del todo perjudiciales, pero producen calvas en la pradera. Les gustan los terrenos blandos y arenosos y se dejan ver poco en aquellos otros pedregosos, ácidos o con una gran cantidad de agua.

Las ratas y los ratones de campo son animales muy astutos e inteligentes que no sólo buscan su alimento en el jardín. También se cuelan en las despensas, en los almacenes, en los invernaderos o en cualquier lugar que albergue comida. Vigilaremos las semillas de las flores de temporada recolectadas el año anterior, las del césped, las que hayamos puesto a germinar en propagadores o los productos hortícolas.

La manera de acabar con los roedores en el jardín es bastante variada. Para los topos usaremos ahuyentadores que emiten vibraciones, bolas de naftalina, piel de naranja, agua o topicidas específicos. Para los ratones, cebos de arroz descascarillado o raticidas, que suelen tener mucha efectividad. En el caso de los conejos lo mejor es rodear las plantas con malla de alambre, clavada en el suelo, para que no puedan pasar.

crear macizos color Crear macizos con color todo el año

Un grupo de especies en flor o con follajes vistosos, colocadas según los colores y las formas constituyen un macizo. Se puede poner en medio del césped, en un rincón del jardín o acompañando un sendero. Es importante elegir un lugar entre el sol y la sombra, aunque teniendo en cuenta las necesidades de cada planta. El primer paso es preparar el terreno cavando, limpiándolo y añadiendo materia orgánica. Después se puede optar por delimitar la zona del macizo construyendo una bordura con ladrillos, piedras naturales, etc. A continuación, ya se puede plantar, hay que elegir diferentes especies, poniendo las más altas en la parte trasera y las pequeñas, delante y combinando sus colores.

Al confeccionar un macizo primaveral, las vivaces deben ser las protagonistas, ya que se trata de plantas resistentes, que se pueden plantar desde finales del invierno para florecer enseguida. Es importante colocar en la parte trasera las especies que alcanzan mayor altura, por ejemplo: acanthus, agapanthus, aquilegia, astilbe, delfinios, lupino, lobelia, verbena o miscanthus. En la zona delantera, se deben instalar las plantas más pequeñas como es el caso de margarita de los prados, aster, coreopsis, dianthus, hebe, nepeta, oxalis, amapolas, prímulas o iberis.

Se pueden comprar plantas en viveros en los últimos días de la primavera e instalarlas enseguida, pero también es posible sembrar anuales, desde mediados de primavera, protegidas del frío. Se plantan primero las especies que van en el interior del macizo y se continúa por los laterales. Luego se riega copiosamente. En el centro y mediterráneo son adecuadas petunias, tagetes, cosmos, banderillas… En el atlántico, alegrías de la casa, begonias, capuchinas o verónicas.

En el otoño, al sol, aunque resisten las sombra, en tierra ligera y bien drenada, se puede instalar un macizo de aromáticas que, además de ser decorativo por las flores y los follajes, ofrecerá un agradable perfume. No exigen demasiados cuidados, en primavera les vendrá bien un fertilizante o un poco de compost, protección con acolchados durante el invierno y poda regular de las hojas y flores marchitas y secas. Algunas de las más bonitas para macizos son romero, salvia, estragón, tomillo, albahaca, laurel, menta, perifollo, acedera, etc.

Para disponer de un macizo invernal se puede hacer una composición a base de bulbosas como campanillas de las nieves, narcisos, tulipanes, crocus, lirios, gladiolos… Los bulbos presentan un aspecto espléndido en arriates y macizos. Pueden estar solos o con bienales como pensamientos, alhelíes, margaritas, caléndulas o coronados. También se puede colocar algún arbusto de floración invernal como forsitia, hamamelis o amelanchier. Sólo es necesario un acolchado para proteger sus raíces del frío y eliminar las hojas y flores secas.

mejorar jardin Mejoras en el jardín

Aunque podemos hacerlo en cualquier momento del año, salvo cuando azota la sequía o las heladas, el otoño es una época muy recomendable para instalar el césped y hacer resiembras. La tierra conserva aún el calor acumulado en verano, lo que ayuda a un enraizamiento más rápido, al no ser tan pisoteado como meses atrás. Si presenta muchas calvas, las repararemos mediante resiembra; corregiremos la falta de densidad e introduciremos savia nueva. Antes de esto pasamos el escarificador y, después de echar las semillas, incorporamos mantillo para que resista bien el invierno.

Si nuestro macizo de flores presenta un aspecto abigarrado puede que el problema radique en una plantación muy densa, con las especies compitiendo por el espacio y los nutrientes. Podemos renovar el macizo por completo o extraer un buen número de plantas para descargarlo. Al planificar una composición siempre hay que tener en cuenta el desarrollo futuro de las plantas y separarlas convenientemente. Finalmente hay que tener en cuenta que autóctonas y exóticas no suelen casar bien, las segundas serán dominadas por las primeras, más acostumbradas a las condiciones climáticas.

Las zonas en pendiente añaden interés al jardín pero, si queremos darle un toque estético especial, es aconsejable que las revistamos con especies vegetales bellas y adecuadas. En zonas niveladas por muretes, las plantas idóneas son los arbustos, que podemos acompañar instalando pequeñas zonas de césped o vivaces tapizantes. Escogeremos para alfombrar estas superficies ejemplares que no necesiten mucha mantenimiento ni agua, como aliso, flox, aubrieta, iberis, etc. Para los taludes que suelen acompañar a las escaleras, la mejor solución es crear una rocalla a base de vivaces y aromáticas.

Un seto nos permite ganar en privacidad, pero puede tener el inconveniente de reducir la luz en la zona que protege. Para alcanzar la intimidad deseada es más recomendable una zona techada que permita pasar bien la luz. Lo mejor es un pérgola, que debemos instalar en el centro del recinto. Es el soporte idóneo para las trepadoras floridas y añadiremos altura al jardín.

Si el suelo de nuestro jardín no retiene bien los nutrientes lo más seguro es que se trate de un terreno pobre. Es necesario que incorporemos materia orgánica para mejorar su textura y fertilidad antes de plantar. Utilizamos estiércol, uno de los mejores correctores por su alta concentración en nutrientes. Hay que distribuirlo bien sobre la superficie para no sufrir quemaduras, entrecavando de manera superficial y regando al final.

Para mitigar el efecto del viento nada mejor que poner barreras naturales o artificiales. Entre las primeras, hay plantas que forman buenas pantallas protectoras: hayas, cipreses, aligustres, lilos… Entre las barreras artificiales disponemos de muchos tipos de cortavientos: muros, pantallas de madera o de ladrillo, pérgolas, cañizos, brezo, listones entrecruzados, etc. Si contamos con ejemplares jóvenes de árboles ornamentales o plantas de flor de tallos altos y delgados, como crisantemos o dalias, los aseguraremos con soportes y tutores.

mejorar el drenaje Mejorar el drenaje

Un sendero o camino que tiene tendencia a anegarse a causa de las lluvias prolongadas o el agua de los riegos no permite otra solución que un saneado completo de la zona. Puede resultar costoso, ya que estos espacios están construidos con materiales pesados, como el hormigón, que no admite arreglos parciales. Levantaremos los cimientos y, a continuación, hay que dejar totalmente nivelada la superficie. Hecho esto, podemos pavimentar de nuevo respetando los dibujos originales.

Todo desnivel del terreno es susceptible de formar un charco. Pero igual que aparecen estas depresiones pueden solucionarse si incorporamos la cantidad de tierra necesaria hasta eliminar la concentración de agua y recuperar el nivel original del suelo. La tierra vegetal mezclada en un tercio de su volumen con arena de río ofrece buenos resultados. Y para volverlo esponjoso, añadiremos mantillo a la mezcla.

Los medidores o sensores de humedad son más precisos y fiables que nuestra propia mano cuando chequea la humedad de la tierra. Se tratan de pequeños aparatos que se entierran en el suelo y muestran, a través de indicadores especiales, cuándo el terreno requiere un riego y cuándo no necesita agua. Resulta muy útiles en el cuidado de las plantas, ya que evitan riegos innecesarios al tiempo que reducen el peligro de inundaciones.

Si nuestro césped retiene mucha agua después de una copiosa lluvia o de un riego abundante es recomendable hacerse con una horquilla o zapatos de púas y airear el terreno, rompiendo la primera capa. Haciendo esto de manera regular conseguiremos que el agua penetre hasta las raíces. Después, usamos un escarificador manual o mecánico y aclaramos el césped, para eliminar la maleza que compacta la pradera.

El drenaje a partir de un sistema de zanjas y tuberías constituye el mejor método para corregir los suelos que se encharcan con facilidad. Se trata de un sistema de conductos tubulares subterráneos y perforados que se distribuyen por una red de zanjas en forma de espina de pescado.

Antes de llenar una maceta con el sustrato colocaremos una ligera capa de grava en el fondo. Facilitaremos la salida del agua sobrante e impediremos que se tapone el agujero de desagüe. Podemos usar también piedras pequeñas o trozos de tiestos rotos, aunque la mejor manera de evitar el anegado es poner cuidado en el riego. No hay que empapar la tierra a diario, de lo contrario las raíces de las plantas corren el riesgo de pudrirse.

puede plantar otoño Qué se puede plantar en otoño

En otoño se puede plantar prácticamente de todo, desde bulbosas y bienales hasta rosas y árboles caducifolios. Al ser una estación tan apropiada para la plantación es muy interesante aprovechar esta época para el establecimiento de nuevas especies, ya que se aclimatarán con facilidad y podrán tener un tiempo de reposo durante el frío invierno. Siempre tendremos en cuenta que el otoño puede acortarse por razones meteorológicas, por lo que tendremos más en cuenta las condiciones reales que las fechas establecidas habitualmente.

Como el suelo conserva algo de calor, el asentamiento de setos y Coníferas es ahora más fácil. Encontraremos ejemplares con raíces desnudas en los centros de jardinería, que salen más baratos que los que vienen en contenedores o macetas. Cavamos una trinchera a 25 cm de profundidad y extendemos abono orgánico. Calcularemos una separación entre plantas de 40 cm para que no tengan problemas de espacio. Tras la plantación se recomienda podar los arbustos para que adquieran una buena forma.

En octubre se abre el plazo para sembrar el césped en los climas templados, siempre que hayamos preparado el terreno en la estación anterior. En el resto, lo más que podemos hacer son las labores preliminares para la siembra en primavera. Están permitidas todas las reparaciones de hoyos, calvas, amarilleos, etc. y también la colocación de plantas de césped o tepes sin problemas.

También encontraremos en los viveros rosas a raíz desnuda. Podemos instalarlas en nuestro jardín hasta finales del invierno. Al decidirnos por una u otra variedad, no sólo nos fijaremos en su color, forma y fragancia, comprobaremos también que sean resistentes a las enfermedades. Tras la compra hay que quitar las raíces dañadas, acortar el resto y meterlas en un cubo con una pasta de agua, estiércol y tierra de jardín para que le arraigo sea más rápido y exitoso.

Aquellas bienales que plantamos en la primera quincena de octubre deben ser repicadas ahora. Más tarde no les dará tiempo a establecerse, por lo que pensamiento, primaveras, miosotis, claveles de poeta y demás serán nuestro objetivo. Ya sea procedentes de las siembras del verano o compradas en tiesto, les buscaremos un hueco en un macizo bien abonado y con buen drenaje. Conseguiremos el mejor efecto separando las plantitas unos 30 cm y reuniéndolas en grupos de tres.

plantar raiz desnuda 1 Plantar a raíz limpia

Árboles como fresnos, chopos, sauces, álamos y manzanos silvestres; ciertas perennes y gran cantidad de arbustos caducifolios, entre los que destaca el rosal, se plantan a raíz desnuda o limpia. Se tratan de plantas que se arrancan del suelo del centro de producción sin tierra en las raíces. Sólo se venden cuando están en reposo, por lo general desde finales del otoño hasta principios de la primavera. Son más ligeras, fáciles de transportar y económicas que las que se presentan con cepellón o en contenedores. Pero también resultan más frágiles y exigen comprobar que el sistema radicular sea fuerte, grande y sano antes de adquirirlas. Además es necesario plantarlas de inmediato para evitar que las raíces se sequen.

plantar raiz desnuda 2 Plantar a raíz limpia

La preparación del terreno antes de plantar es la clave para que el resultado sea un éxito, tanto si es a raíz limpia como de otra forma. Es muy importante mullir bien el suelo, cavándolo para romper el manto superficial de la tierra, así penetrará mejor el fertilizante. Como abono, el mantillo y el estiércol son buenas opciones. Conviene preparar el terreno unas semanas antes de incorporar la planta.

plantar raiz desnuda 3 Plantar a raíz limpia

Se cava un hoyo lo bastante ancho y profundo para que quepan las raíces extendidas de forma holgada. Se recortan las raíces demasiado largas y las estropeadas con tijeras de podar. Se pone el ejemplar en el centro del agujero con las raíces extendidas de forma homogénea en el fondo. Mientras se sujeta la planta, se rellena con tierra enriquecida con materia orgánica. A medida que se va incorporando la tierra, se comprime hasta que el agujero esté lleno. A continuación se riega de manera copiosa y se incorpora un acolchado de materia orgánica descompuesta en un área un poco mayor que el mismo hoyo. Es fundamental evitar que el material toque el tallo de la planta.

plantar raiz desnuda 4 Plantar a raíz limpia

Para que las raíces no se sequen hay que plantar sin demora. Si no es posible se conservará la planta introducida en una zanja poco profunda, en posición inclinada, o guardad en un sitio fresco y protegido. Dos horas antes de plantar conviene sumergir las raíces en agua o mezcla de estiércol, agua y tierra, facilitará el arraigo de la planta.

plantar raiz desnuda 5 Plantar a raíz limpia

Inmediatamente después de plantar es necesario regar con profusión, sobre todo si se ha hecho en primavera. Hay que impedir que el suelo se seque. En los rosales, plantados a raíz limpia, se aconseja un despunte de las ramas. Se cortan los tallos secos y, los demás, hasta quince o veinte centímetros. Proteger las raíces es fundamental. Se debe extender una capa de cinco a diez centímetros de espesor de mantillo de hojas, turba, corteza de pino, etc..


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