Riego

hidrojardineras Cómo funcionan las hidrojardineras
El regar una planta es una tarea sencilla pero que requiere cierta dedicación. Si no disponemos de suficiente tiempo para hacerlo, existen métodos para que el riego sea automático. La mejor solución es el uso de hidrojardineras para plantas de interior. En apariencia son similares a un macetero, pero incluyen una rejilla separadora que crea un depósito de agua, unas mechas conductoras de humedad, un tubo de llenado y otro con un respiradero que indica el nivel de agua restante.

Las hidrojardineras permiten olvidarse del riego durante al menos tres semanas, ya que su deposito hace que no se sequen y puedan seguir su desarrollo sin problemas. Sin embargo, durante los primeros meses es recomendable regar de modo tradicional porque las raíces es probable que todavía no están en contacto con el depósito. Recuerda que debes vigilar el indicador de agua, pues dependiendo de la especie y el tamaño del ejemplar pueden absorber más rápidamente la humedad.

Nuestra recomendación es adquirir una hidrojardinera con una superficie amplia de humectación, que disponga de más de una única mecha conductora, para que pueda alimentar una mayor parte del sustrato. Es importante saber que una vez que el indicador marque que el depósito está vacío, debes esperar entre una semana antes de llenarlo de nuevo, o de lo contrarío la planta podría pudrirse. Por lo tanto, no abuses en el llenado del depósito.

riego mas necesario otoño El riego más necesario en otoño

Durante el otoño no es necesario hacer grandes riegos, siempre y cuando llueve. Basta con tener las plantas hidratadas con riegos ligeros desde finales de verano para que nuestro jardín conserve una humedad óptima. De esta forma estimularemos la mayor duración de las floraciones y conservaremos el nuevo follaje algo más de tiempo, provocando la caída más tardía de las hojas.

En el inicio de la estación conviene ir espaciando los riegos en el jardín, salvo en el caso de que se presente un otoño seco, en que podrían peligrar los trasplantes, el césped recién sembrado y los árboles y arbustos perennifolios, si no reciben el agua que necesitan. Regaremos una o dos veces por semana. En las plantas de flor hay que evitar mojar el follaje y las flores, porque las hace vulnerables a los hongos.

El exceso de agua en el medio de las plantas es un problema y la recuperación es dificultosa. Para evitarlo, antes de plan comprobamos si hace falta mejorar el drenaje con la adición de materias orgánicas ( turba, compost, mantillo,…) o inorgánicas ( gravilla, arena de río,…). En las macetas dispondremos de una capa de cascotes en el fondo para que el agua sobrante no quede retenida.

Al terminar el verano la utilidad del goteo es mínima y, en invierno, hasta podría estropearse si se queda en el exterior. Podemos enrollar y atar cada tubería por separado, taponando los extremos para que no entre ningún elemento que pueda obstruirlas, y almacenarlas en el cobertizo. Los primeros tramos de cañería, donde están el distribuidor y el programador, pueden permanecer fuera si se tapan.

Cualquier especie que esté ahora produciendo flores necesita más cantidad de agua que el resto. Es el caso de crisantemos, ásteres, rudbequias, brezos y otras muchas. Asimismo, los ejemplares plantados en maceta no suelen siquiera disfrutar del agua de la lluvia, que apenas cala en los sustratos. Si nuestras flores están plantadas en maceta, removeremos con una horquilla el sustrato y esparciremos un fertilizante rico en potasio, tendremos un colorido espectacular.

Otras pequeñas cosas que podemos hacer, por ejemplo, es mojar los acolchados en las horas más frías para que se forme una capa de hielo, que evitará que la temperatura debajo de ellos baje de cero grados, o regar profusamente los arbustos de hoja perenne debido a su capacidad para evaporar agua por transpiración a través de sus hojas incluso en invierno.

mejorar el drenaje Mejorar el drenaje

Un sendero o camino que tiene tendencia a anegarse a causa de las lluvias prolongadas o el agua de los riegos no permite otra solución que un saneado completo de la zona. Puede resultar costoso, ya que estos espacios están construidos con materiales pesados, como el hormigón, que no admite arreglos parciales. Levantaremos los cimientos y, a continuación, hay que dejar totalmente nivelada la superficie. Hecho esto, podemos pavimentar de nuevo respetando los dibujos originales.

Todo desnivel del terreno es susceptible de formar un charco. Pero igual que aparecen estas depresiones pueden solucionarse si incorporamos la cantidad de tierra necesaria hasta eliminar la concentración de agua y recuperar el nivel original del suelo. La tierra vegetal mezclada en un tercio de su volumen con arena de río ofrece buenos resultados. Y para volverlo esponjoso, añadiremos mantillo a la mezcla.

Los medidores o sensores de humedad son más precisos y fiables que nuestra propia mano cuando chequea la humedad de la tierra. Se tratan de pequeños aparatos que se entierran en el suelo y muestran, a través de indicadores especiales, cuándo el terreno requiere un riego y cuándo no necesita agua. Resulta muy útiles en el cuidado de las plantas, ya que evitan riegos innecesarios al tiempo que reducen el peligro de inundaciones.

Si nuestro césped retiene mucha agua después de una copiosa lluvia o de un riego abundante es recomendable hacerse con una horquilla o zapatos de púas y airear el terreno, rompiendo la primera capa. Haciendo esto de manera regular conseguiremos que el agua penetre hasta las raíces. Después, usamos un escarificador manual o mecánico y aclaramos el césped, para eliminar la maleza que compacta la pradera.

El drenaje a partir de un sistema de zanjas y tuberías constituye el mejor método para corregir los suelos que se encharcan con facilidad. Se trata de un sistema de conductos tubulares subterráneos y perforados que se distribuyen por una red de zanjas en forma de espina de pescado.

Antes de llenar una maceta con el sustrato colocaremos una ligera capa de grava en el fondo. Facilitaremos la salida del agua sobrante e impediremos que se tapone el agujero de desagüe. Podemos usar también piedras pequeñas o trozos de tiestos rotos, aunque la mejor manera de evitar el anegado es poner cuidado en el riego. No hay que empapar la tierra a diario, de lo contrario las raíces de las plantas corren el riesgo de pudrirse.

golpe calor 1 Golpe de calor en las plantas

El sol es el mejor amigo de las plantas, pero puede convertirse también en su mayor enemigo. Para que se produzca un golpe de calor no es importante la temperatura a la que se llega, sino la diferencia que se alcanza en poco tiempo. En primavera o verano es normal pasar de 15ºC a 25ºC en incluso 30ºC. Esa subida brusca obliga a las plantas a incrementar su actividad de hidratación foliar para no quemarse, y al aumentar su transpiración, pierden agua por evaporación. Si no la recuperan, se produce un desequilibrio hídrico, que puede conllevar una fuerte desecación.

golpe calor 2 Golpe de calor en las plantas

Las plantas afectadas por el golpe de calor se reconocen bien. Aparecen lacias, al encontrarse las células sin agua, y presentan un follaje seco y enrojecido entre las nervaduras, mientras que la zona del limbo permanece verde. Las consecuencias más graves se dejan sentir en las frondosas, los ejemplares con un sistema radicular deficiente y los arbustos de bayas, como el espino de fuego o el acebo. Sus frutos requieren unas temperaturas suaves, por lo que un incremento brusco de calor completará el ciclo vegetativo antes, estropeándolos.

golpe calor 3 Golpe de calor en las plantas

Si en nuestra zona el golpe de calor suele darse todos los años, deberemos poner en marcha un plan preventivo. Primero seleccionaremos las plantas que mejor resisten este fenómeno: retamas, jaras, agracejos, cornejos, alisos y todas las aromáticas. Y en segundo lugar, mantendremos hidratado el suelo y tendremos a mano un sistema de difusión aéreo para mojar las plantas. Otra forma de prevenir su demoledora acción consiste en cubrir el suelo con acolchados de paja, corteza o plástico, y sombrear las plantas más sensibles durante las horas más insolación.

golpe calor 4 Golpe de calor en las plantas

A veces no llegamos a tiempo y tendremos que aplicar soluciones a posteriori. Esperaremos un tiempo, de dos semanas, para observar si el ejemplar brota de sus reservas. Si no es así, la única solución posible, y no siempre efectiva, es la poda. Sólo las especies leñosas, árboles y arbustos de hoja caduca, se pueden salvar. Lograremos que la savia se acumule en la zona de corte, provocando una nueva brotación de yemas, aparte de facilitar su recuperación con la eliminación de los tejidos muertos.

 Golpe de calor en las plantas

Para asegurarnos de no sufrir riesgos, planificaremos nuestro jardín con especies resistentes a la sequía o xerófilas. Aguantan la subida de temperatura mejor que la mayoría de plantas. Entre ellas se encuentran muchos arbustos, vivaces y anuales, pero la mayoría son plantas crasas. Por supuesto las menos recomendables para estas situaciones de golpe de calor son las especies de climas húmedos, como las camelias, brezos y helechos.

como regar menos 1 Cómo regar menos

El riego es uno de los trabajos que más tiempo y esfuerzo exige. Pero hay trucos que ayudan a minimizarlo. Una de las ideas a tener en cuenta es que hay que prescindir del césped y sustituirlo por zonas pavimentadas. En los desniveles, en lugar de plantar una rocalla, se deben construir escaleras. También las plantas tienen cabida en un jardín de poco riego, por ejemplo, la autóctonas mediterráneas que toleran la sequía.

como regar menos 2 Cómo regar menos

Los terrenos acolchados absorben la lluvia fácilmente y así el agua se acumula en el subsuelo. El acolchado mantiene esta reserva durante mucho tiempo, reduciendo la evaporación de la superficie. Es una de las principales ventajas de los acolchados y por eso son los grandes aliados en los jardines de poco riego. Se puede elegir entre los orgánicos ( paja, compost, turba, …) y los inorgánico ( arena, guijarros, plásticos,…).

como regar menos 3 Cómo regar menos

Un estanque proporcionará humedad al aire, necesaria para que las plantas consuman menos agua. Además confiera una sensación atlántica al ambiente, alivia el agobio de las altas temperaturas y permite el cultivo de otras especies. El agua no debe cambiarse a menudo, se mantiene limpia mediante un filtro, si es grande, o con productos específicos.

como regar menos 4 Cómo regar menos

El césped necesita más agua que muchas plantas. Si aún así se decide incluir en el jardín, hay que reducirlo al mínimo, elegir una variedad resistente, de poca necesidad de agua, situarlo debajos de árboles y hacer un diseño sencillo. Una alternativa ideal la ofrecen las tapizantes o cubresuelos, especies que evitan la evaporación de la humedad, que son sencilla de cuidar y muy estéticas. Hay una gran variedad de especies disponibles, como el sedum, crasulas, achilea, verbena, vinca y un largo etcétera.

como regar menos 5 Cómo regar menos

Las plantas autóctonas de climas mediterráneos resisten bien la sequía. Entre los árboles y arbustos destacan el acebo, el laurel, el mirto y el viburno. Si preferimos las especies de flor y follaje tenemos gran variedad de aloes y ágaves, las caléndulas y cerastium, entre otras. En caso de necesitar trepadoras o plantas en maceta optaremos por la madreselva, plumbago y solano y por lavandas, salvias, geráneos, agapantos y lantanas. Tendremos en cuenta que el clima mediterráneo no sólo se da en esta zona sino también en algunas partes de Australia y California, lo que amplía la variedad de plantas a nuestra disposición.

como regar menos 6 Cómo regar menos

Cuando hay un talud en el terreno, una solución es tapizarlo con vivaces, en rocalla o arriates. Pero si se trata de regar poco no vale, ya que estas plantas consumen mucha agua. No queda otro remedio que construir una escalera. Para que se integre perfectamente en el jardín hay que elegir materiales acordes con el entorno. Si queremos suavizar los bordes y darle un aire más natural, se pueden plantar ejemplares a los lados, formandos grupos, para que consuma menos agua.

regando Técnicas de riego
Regar el césped es fundamental para que este se mantenga verde y sano durante mucho tiempo. Especialmente es importante hacerlo en épocas de sequía. Antes de hacerlo, conviene que tengas en cuenta una serie de factores determinantes para que el resultado sea inmejorable.

Antes de entrar en materia, recuerda que un exceso de riego es muy perjudicial. Incrementa la posibilidad de que aparezcan enfermedades, las raíces son menos profundas, se desaprovechan recursos valiosos y la factura del agua puede dejarnos en estado de shock.

Frecuencia

La frecuencia dependerá del lugar donde se encuentre el césped. En el pasto habrá que regar cuando éste tome un color verde azulado y cuando las pisadas se queden marcadas en él. La falta de agua hará que a la hoja le cueste recuperar su posición natural. Lo ideal sería regar el pasto justo en ese momento.

Cuando la sequía va haciendo mella sobre el césped, éste se vuelve de un color verde grisáceo. Es entonces cuando habrá que regarlo de forma inmediata. Si se llega a un cuadro de sequía severa, las hojas se volverán marrones y morirán. Después de regarlo, tardarán unas 3 semanas en volver a recuperarse por completo.

Regar sistemáticamente con un programa fijo no es lo mejor. El césped no funciona como un reloj y nos puede sorprender en más de una ocasión con distintas necesidades. El riego automático hay que programarlo siempre en función de las necesidades, no pensando sólo en nuestra comodidad.

Horario

La mejor hora para regar es entre las 4:00 y las 8:00 horas de la mañana. El viento no interfiere en el riego y la evaporación del agua es mínima. Regar por la tarde puede hacer que las posibilidades de encontrarnos con enfermedades aumenten considerablemente. Durante el medio día lo que sucede es que la mayoría del agua se evapora, lo que quiere decir que no conseguiremos nuestro propósito.

Volumen

Lo mejor es dar espacio entre los riegos. Sin un jardin necesita de 25 a 35 milímetros de agua cada semana, lo ideal es hacerlo en una o dos veces iguales con 2 o 3 días de separación. La tierra tiene que quedar húmeda con hasta 15 centímetros de profundidad. El riego diario favorece que las raíces sean poco profundas y que haya exceso de humedad, por lo que no es de extrañar que la maleza crezca descontroladamente.

Los aspersores tienen que estar conectados a mangueras de 3/4 pulgadas y deben estar funcionando durante 2 o 3 horas sobre una misma zona. Los sistemas de aspersores giratorios pueden reducir esa cantidad de tiempo a 30 o 40 minutos.

Terrenos complicados

Las pendientes y las zonas de tierra compacta son más dificiles de regar. El agua corre y no se aboserbe como debería. Para regar pendientes se puede añadir agua hasta que veamos que ésta empieza a correr. Luego hay que cortar el agua y esperar a que se absorba. Este procedimiento hay que repetirlo varias veces hasta que veamos que la tierra está húmeda a 15 centímetros de profundidad.

Dormición

El césped nunca está muerto, en todo caso en estado de dormición. Esto sucede cuando no se riega y las lluvias son muy escasas. La corona y la raíz siguen vivas durante unas 4 o 6 semanas más. Pasado este tiempo, hay que regar el césped con 12 a 20 milímetros de agua para que la corona y la raíz tengan la humedad necesaria para sobrevivir. Una vez sigamos regando la planta como debemos, la situación se normalizará y las hojas volverán a lucir como en sus mejores épocas.

vacaciones plantas 1 Prepara tus plantas para las vacaciones

Cada vez más gente toma vacaciones fuera de los habituales meses de verano. No siempre conocemos a alguien que pueda hacerse cargo de mantener nuestro jardín en nuestra ausencia pero sí que podemos tomar algunas medidas para encontrarlas igual de lozanas a nuestro regreso.

Elimina todo lo marchito: Es importarte cortar todas las hojas, flores y tallos marchitos antes de marcharnos. Las plantas que ya han cumplido su ciclo de floración pueden ser cortadas casi a ras de suelo y así consumirán menos agua y nutrientes. De esta manera también estimularemos su crecimiento.

vacaciones plantas 2 Prepara tus plantas para las vacaciones

Utiliza algún recubrimiento: Para evitar las pérdidas de agua por evaporación es conveniente cubrir la tierra con paja, corteza de pino triturada, turba o cualquier otro material orgánico. En primer lugar regaremos intensamente y a continuación colocamos el acolchado. De esta forma aguantarán más tiempo sin ser regadas y contendrá el crecimiento de malas hierbas.

vacaciones plantas 3 Prepara tus plantas para las vacaciones

Abonar antes de viajar: Salvo que nos encontremos en pleno invierno es conveniente abonar las plantas antes de dejarlas sin cuidados. De esta forma compensamos el exceso de crecimiento que provocará el riego intenso y podrá desarrollarse con los nutrientes necesarios.

vacaciones plantas 4 Prepara tus plantas para las vacaciones

Instala un sistema de riego automático: Es la mejor manera de poder ausentarnos sin preocupaciones. En el caso de tener plantas en maceta con grandes necesidades hídricas usaremos una hidrojardinera o, como alternativa, un recipiente con agua comunicado con nuestra maceta a través de un cordón de algodón.

vacaciones plantas 5 Prepara tus plantas para las vacaciones

Agrupa las macetas: Aquellas plantas que viven en macetas pero no en el interior es conveniente agruparlas en zonas sombreadas, bajo el follaje de algún árbol.

vacaciones plantas 6 Prepara tus plantas para las vacaciones

De esta manera no sufrirán el cambio de ambiente y será más difícil que se produzca la evaporación. En realidad lo que conseguimos con esta práctica es crear un microclima.

aspersores Las ventajas del riego automático
El riego automático es muy recomendado para todas aquellas personas que tienen que hacerse cargo de una superficie de césped muy grande. A pesar de que es un sistema más caro que el de apertura manual de llaves, confiere una serie de ventajas que vale la pena tener muy en cuenta a la hora de decidirse por uno de los dos sistemas. Son las siguientes:

- Hay un importante ahorro de tiempo y trabajo. A pesar de que en principio hay que hacer una instalación correcta para que el sistema funcione bien, luego bastará con programar la hora y ya no tendremos que preocuparnos más. Eso nos permitirá descansar para ocuparnos de otras tareas.

- El riego se puede programar siempre a la misma hora. Es muy tranquilizador saber que nuestro césped siempre estará regado a la misma hora. A medida que avanza el año, podemos ir modificando la hora en función de las horas de sol y las condiciones climatológicas.

- Se ahorra agua. Esto sucede porque podemos regar por la noche o al amanecer, lo que hace que se pierda menos agua por evaporación y hata más presión en toda la red.

- El agua se dispersa de manera uniforme. Al instalar los aspersores y difusores correctamente, esta llega por igual a cualquier zona del césped que tengamos que regar, evitando que haya partes encharcadas.


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