¿Césped artificial sintético o natural?
Como ya sabemos, mantener el jardín requiere bastante dedicación. Sin embargo, no siempre tenemos tiempo para todas las tareas: segar el césped, eliminar malas hierbas, abonar el terreno y comprobar que no aparecen hongos ni plagas de insectos. Una alternativa cada vez mejor es instalar hierba artificial. No es lo mismo pero el resultado es similar. Además, permite ahorrar en el consumo de agua.

La principal desventaja del césped sintético es que tiene un grado de abrasión en la piel superior al de la hierba natural, por lo que las caídas en estas superficies pueden ocasionar lesiones o heridas más dolorosas. Actualmente podemos encontrar césped artificial que se coloca como un manto flotante que imita al césped natural en color y textura. Primeros se usaron en campos de fútbol, pero cada vez se emplea más en paisajismo, jardinería, parques públicos, campos de golf, terrazas y balcones, inclsuo son perfectos para patios interiores o tejados.

Otro punto a su favor es la resistencia del material y escaso mantenimiento, lo hacen ideal para espacios que buscan una decoración diferente, más acogedora, una imitación bararta de a la naturaleza que permite disponer de un espacio agradable para jugar con los pequeños de la casa y pasear las mascotas. Además, el césped sintético se recomienda especialmente en zonas poco soleadas o con sombra, puesto que no necesita riego ni luz natural. Por supuesto, el crecimiento es nulo y siempre se mantiene igual.

Si nos dedicidmos por el césped sintético tenemos que consultar: la calidad del manto, el relleno y la base. Existe una gran variedad de tipos de hierba artificial, encontramos desde mantos monocromáticos a otros de diferentes tonalidades con acabados bastante realistas. Asimismo, si la calidad del césped es buena permite mantener la verticalidad de la hierba después de ser pisada o aplastada, lo que no deja de ser interesante.

Respecto al relleno colocado en la capa superior, está compuesto habitualmente por gránulos o arena de sílice, un material que permite absorber grandes cantidades de agua en caso de lluvia. Estos pavimentos consiguen que el agua no se acumule en la superficie, por lo que evitan problemas de humedad.