Césped de trébol
El césped es un elemento imprescindible en el jardín, por muy pequeño que éste sea. Puede ser artificial o natural, y hay diversos tipos para que puedas colocar el que mejor se adapta a las condiciones ambientales o de cualquier otra índole que hay en tu jardín. Hoy me gustaría escribir sobre el césped de trébol, que también recibe otros nombres como trébol blanco enano, trébol de Holanda, trébol de coche o trébol ladino.

Este césped es de especie perenne y tiene tallos rastreros, con hojas trifoliadas y verdes con manchas blancas. Es básicamente un césped ornamental ya que es resbaladizo y mancha la ropa, así que no se recomienda para, por ejemplo, jardines en los que haya una piscina o niños jugando. Una de sus grandes ventajas es que mantiene su color verde durante todo el año y es muy resistente a las pisadas.

Características

Tiene una gran resistencia a la humedad, y también tolera muy bien los cortes intensos, aunque no necesita que los hagas de forma frecuente. También resiste mucho las bajas temperaturas, así que es perfecto si vives en una zona en la que suele hacer mucho frío. No necesita mucho abonado ya que tienen una gran capacidad como fijador de nitrógeno, lo que hace que sea perfecto para sembrarse en suelos pobres.

Césped de trébol

Siembra

Es importante tener en cuenta que este césped es muy sensible a los herbicidas hormonales, así que no podrás aplicarlos ni antes ni después de la siembra para controlar las malas hierbas. Puedes sembrarlo solo o combinado con gramíneas, las cuales le darán al resultado final un aspecto mucho más bonito y un color más denso. Si la siembra es pura, deberás utilizar 15-20 gramos de semillas por cada metro cuadrado. La fecha más adecuada para la siembra es cuando comienza el otoño.