Clasificación de las plantas
Perenne, herbácea, criptógama, fanerógama… Son tantos los conceptos que existen en el amplio mundo de las plantas que no acabamos de aclararnos con el significado que de cada uno de ellos.

Si necesitas una rápida guía para aclarar ese cacao mental y organizar de nuevo un mapa conceptual en el ámbito de la jardinería préstanos cinco minutos de tu atención, ¡te contamos las principales clasificaciones de las plantas!

Cada uno de tus ejemplares puede ser de diversos tipos a la vez en función de la clasificación a la que atiendas: El tamaño, el tipo de reproducción o su media de vida pueden ser claros indicadores.

Tamaño
Pueden clasificarse según las dimensiones en las siguientes:

– Árboles: Plantas de tallo leñoso con más de 5m de altura.

– Arbustos: Plantas de tallo leñoso entre uno y cinco metros de alto.

– Matas: De tallo leñoso e inferiores a un metro.

– Herbáceas: Sus estructuras son blandas y suaves.

Clasificación de las plantas
Tipo de reproducción
Se clasifican en función de si el ejemplar en concreto desarrollará flores o no.

– Criptógamas: Son plantas sin flores como los musgos, los helechos o las algas.

– Fanerógamas: Desarrollan flores. Una subclasificación las divide en gimnospermas (las semillas quedan al descubierto como en el pino y el ciprés) y angiospermas (poseen una cavidad cerrada donde se encuentran los óvulos).

Duración
Se clasifican en anuales, bianuales o perennes. Las primeras florecen una vez al año (después pueden morir o no), las segundas una vez cada dos años y las últimas pueden vivir durante varias temporadas sin problemas, llegando a vivir varios años.

Constitución
En este sentido se tiene en cuenta si la planta posee o no algunos elementos como raíces, tallo, hojas, semillas o frutos, por ejemplo.

– Vasculares: Ejemplares muy sencillos donde no se distingue raíz, tallo y hojas.

– No vasculares: Tienen raíz, tallo y hojas y un sistema para la distribución del agua y los nutrientes.