Combinaciones de plantas en el jardín
Una planta fácilmente puede convertirse en la gran protagonista de un jardín, ya sea por su situación o su importancia en el conjunto. Sin embargo, no es necesario que sea una planta de grandes dimensiones o muy colorida, basta que tenga unos pocos centímetros de altura o sea un árbol en plena floración.

Las modas son las encargadas de convertir a una planta en la estrella del jardín, o hacer que se convierta en algo vulgar. Eso es lo que ha ocurrido con la petunia o la buganvilla. Ambas plantas tienen una floración agradecida y muy hermosa, pero por su uso excesivo, resultan aburridos para ciertos diseños.

Para que el jardín tenga ese toque de color tan deseado puedes seguir algunos de estos consejos. Debes medir bien la intensidad del color en cada zona del jardín. Para ello, no hay nada mejor que conocer la floración de todas y cada una de las especies que lo pueblan. Además, conviene no utilizar una gran variedad cromática en espacios reducidos.

Por otra parte, los tonos deben distribuirse como si se tratase de algo espontáneo, no planeado, como si la naturaleza fuera la encargada de combinar su propia belleza. De esta forma la floración será mucho más interesante, a la par que decorativa. Una buena idea es fijarte en el campo, y en la distribución que tienen las flores. Te darás cuenta que la naturalidad es la mejor opción para cualquier jardín.

También es importante que permitas que el verde de las hojas y del tallo participe en el efecto global del jardín junto con las flores. Las manchas muy densas de flor pueden llegar a saturar si no dejan ver un poco de verde. Lo mejor es dejar que las plantas estrellas del jardín luzcan sus tonalidades, sin combinarlas con otras plantas. Te recomendamos especies como las peonías, las camelias o las rosas, todas ellas necesitan un espacio privado de floración para poder captar su esencia.

Finalmente, no puedes olvidarte de las necesidades de luz que tiene cada especie. El reparto del color estará influenciado por la cantidad de luz que necesite cada especie y por la situación en el jardín. Sin embargo, no abuses de muchos colores. Lo mejor es que realices mezclas sutiles, huyendo del exceso y de los contrastes bruscos. Si consigues esa sencillez tendrás un jardín muy elegante.