Cómo conseguir esquejes semileñosos de arbustos
Como veíamos hace poco, la reproducción por esquejes en los arbustos es algo más que habitual en la jardinería, y es que esta técnica garantiza que los futuros ejemplares contarán con las mismas características que la planta madre de la que han sido extraídos.

Ahora que ya sabemos cómo conseguir los esquejes leñosos de los arbustos de hoja caduca y perenne llega el momento de conocer la manera de conseguir los semileñosos, que son los que más habitualmente se extraen de los arbustos.

Debes saber, para empezar, que los mejores épocas del año para realizarlo son desde mediados de primavera hasta principios de verano y también durante los primeros días del otoño, evitando de este modo los extremos en climas excesivamente fríos o calientes.

Corta tallos de unos 15 centímetros de longitud y con un mínimo de dos nudos; si los tallos son más grandes no hay problema, porque puedes dividirlo de nuevo en partes hasta conseguir varios con el tamaño ideal.

Una vez los tengas deberás eliminar todas las hojas de la estaquilla dejando solamente dos o tres pares en la parte superior e impregna su base con hormonas de enraizamiento (preferiblemente en polvo) para que el desarrollo sea más rápido y de calidad.

Para plantarlo deberás llenar la maceta con turba mezclada con arena de río o bien utilizando perlita (más profesional): Bastará con clavar los esquejes una tercera parte de su longitud dentro del sustrato e ir proporcionándole a partir de entonces los cuidados que precisa (condiciones climáticas, riego, etc.).

No olvides que, recién plantados, los esquejes deben estar en lugares a la semisombra (bien iluminados pero sin sol directo), húmedos y sin corrientes de aire que puedan secarlas restándole la hidratación que necesitan.