Cómo conseguir que la lechuga crezca sana
La lechuga es una hortaliza que generalmente le gusta a todo el mundo, es muy sana y además depurativa. Son muchas las personas que la compran en las tiendas, pero sin duda la mejor manera de consumir una lechuga fresca y totalmente natural es cultivarla uno mismo. Pero para cultivar la lechuga tendrás que saber algunos consejos para que crezca sana y que no se te enferme.

Cuando cultives tu lechuga te darás cuenta como el sabor nada tiene que ver con esas lechugas que compras en las tiendas de comestibles, ¡es mucho mejor! ¡Además está llena de minerales, fibra y vitaminas! También, podrás encontrar gran variedad de lechugas que no encontrarás en las tiendas porque simplemente no se comercializan. Por si fuera poco todas las hortalizas de hoja verde como la lechuga son relativamente fáciles de cultivar y te saldrá menos costosa.

Para comenzar

La lechuga es un cultivo de estación fría que es cuando mejor crecerá, pero las estaciones perfectas para cultivarlas es en primavera y en otoño. Las semillas de la lechuga necesitan luz para germinar por lo que la semilla no tendrá que estar muy profunda en la tierra. Después de que hayan pasado un par de semanas podrás comprobar si las raíces se han diversificado bien y si es así, es porque serán resistentes para crecer en el suelo. Pero no permitas que las plántulas crezcan demasiado.

Cómo conseguir que la lechuga crezca sana

Cuidados y alimentación

Si tienes un huerto fértil no será necesario que alimentes a las lechugas para que crezcan sanas, pero si no un buen compost orgánico sería lo ideal. Las plantas necesitarán un riego regular porque tiene un sistema de raíces poco profundas.

Ten cuidado con la humedad porque pueden atraer a las babosas y éstas pueden destruir tu cultivo. Además las lechugas se pueden cultivar en contendedores y además de conseguir tus hortalizas para tu comida también estarás decorando el lugar donde decidas colocarlas. Si ves que la lechuga tiene mal aspecto sácala entera de la tierra con raíces y todo y vuelve a sembrar.

Para la recolección

Para una cosecha más larga y para consumir más lechugas puedes hacer una siembra directa o trasplantar cada semana o 10 días. Cuando es siembra directa las semillas puedes plantarlas en hileras o espaciadas con 12 centímetro de separación. Tendrás que tener en cuenta dependiendo del tamaño de las lechugas. Cuando quieras recolectarlas hazlo con cuidado para no romper las hojas.