Cómo convertir un patio en jardín
Primero debes saber que no todo el mundo tiene la gran suerte de disponer de un patio en su vivienda, pero en el caso de que tengas ese espacio al aire libre te contamos algunos consejos para convertirlo en un bonito jardín e incluso un huerto. Es una lástima que pudiendo aprovechar ese patio, en muchas ocasiones permanece en el olvido especialmente durante el invierno, antes de liarte con reformas tendrás que conocer algunas ideas fundamentales.

En el caso de que vivas en una zona residencial, antes de transformar tu patio en un jardín, tienes que considerar si tiene delante un edificio alto, así como del tráfico, o la contaminación fuerte de una fábrica cercana. Lo ideal es que no haya nada de todo eso, porque la naturaleza también quiere respirar aire fresco y sentirse libre.

Siempre será importante una planificación que dependerá, en gran medida, del espacio que tengamos disponible. Es evidente que no es lo mismo un área desértica que otra en una zona rural o en el bosque. Como tampoco es lo mismo una zona con abundantes lluvias durante todo el año que otra delante del mar donde recibe el salitre del agua marina.

Por lo tanto, antes de empezar a trabajar en un patio es necesario conocer bien las medidas. Cuando las tengas ya te podrás hacer una idea y te servirá para tener un buen conocimiento a la hora de distribuir el terreno y planificar correctamente su diseño. Además, te recomendamos ya de entrada adquirir la cantidad necesaria de materia orgánica, sustrato, arena, cal o turba que necesites para tener un suelo en condiciones, pues es posible que antes de liarse a plantar se deba de tratar mínimamente.

Analizarla situación del jardín en el contexto medioambiental en el que se encuentra te permitirá decidir qué clase de elementos o complementos deseas incluir, como pueden ser cubiertas, caminos o calzadas, enredaderas, céspedes, entre otras muchas posibilidades. Y además, respecto a la decoración será vital para que combinen a la perfección unos con otros.

Recuerda que no debes obsesionarte con una especie de planta en concreto. De modo que si pones un arbusto de rosas en un jardín con sombras será un poco tenebroso. Por ello, debes cuidar al máximo cada uno de los detalles, para que todo concuerde y nada esté fuera de lugar. Tampoco te servirá llenar el patio de piedras si tienes niños porque luego no podrán jugar, en ese caso es mejor un césped, de modo que no corran el riesgo de golpearse contra un elemento duro. ¡Manos a la obra!