Cómo cortar el césped
El mantenimiento del césped requiere de un cuidado casi permanente, no hay que olvidar el riego, el abono y el corte. En este último aspecto, el cortacésped se perfila como una herramienta indispensable para mantener el jardín en óptimas condiciones. La elección del cortacésped dependerá de las características de la pradera. Debemos tener en cuenta factores como el tamaño y la naturaleza de la superficie, el tipo de césped, la comodidad de manejo, la posibilidad de instalar una toma de corriente y el presupuesto disponible.

Existen varios tipos: Cortadora de césped manual, eléctrico, de gasolina y autopropulsado (tractor). La elección de una u otra dependerá en gran medida de la extensión del jardín. Por otro lado, los cortacésped usan básicamente dos tipos de cuchillas: helicoidales y rotativas. Las primeras constan de un rodillo con cuchillas helicoidales y dos ruedas, y se usan para céspedes de corte bajo. Pueden cortar incluso a milímetros. El corte es más limpio que el de las rotativas.

Para que un corte sea correcto la cortadora debe estar bien afilada y limpia. Se deben revisar también el cable y los enchufes. Hay que evitar cortar el césped cuando está mojado, porque el corte puede quedar irregular. Cortar la hierba húmeda puede provocar también la aparición de hongos. Lo ideal es que el césped y la tierra estén secos.

Cuando se utiliza el cortacésped hay que evitar los giros bruscos. Para realizar el giro hay que aprovechar los senderos. En cada ocasión, el corte debe realizarse en distintas direcciones, para evitar la inclinación de las briznas de hierba del césped.

Si se está atravesando un período de sequía o calor intenso, se puede aprovechar la hierba cortada para preservar la humedad del suelo. Finalmente, como medida de seguridad, siempre que se vaya a utilizar un cortacésped debes vestirte con pantalón largo y calzado de goma para evitar cualquier incidente como un posible corte o electrocución.