Cómo crear un jardín xeriscape
¿Has oído hablar alguna vez sobre los jardines xeriscape? ¿No? Pues se trata de uno de los métodos más efectivos para conservar el agua en proyectos de paisajismo.

La xerojardinería ofrece una forma de tener paisajes atractivos y habitables sin hacer uso excesivo del agua, permitiendo que las áreas de mayor uso y permanencia por las personas sean más frescas y que se invierta menos agua en las áreas donde se pasa menos tiempo. A continuación te contamos cómo crear un jardín basándonos en este método.

Planificar y diseñar

El primer paso para crear un jardín xeriscape es planificar y diseñar el terreno de acuerdo con el suelo y la exposición solar natural del jardín. Así, tendrás que crear zonas de plantación de acuerdo con las necesidades de cada planta: las especies tolerantes al sol en zonas expuestas todo el día, las plantas menos tolerantes con algo de sombra, las más delicadas cerca de una fuente de agua… Es importante que dediques tiempo a buscar las plantas que mejor se adecuen a las condiciones de tu jardín.

Cómo crear un jardín xeriscape

El suelo

El siguiente paso es cuidar el suelo de tu jardín, incorporando grandes cantidades de materia orgánica para mejorar la penetración de agua y la retención. Por otro lado, te recomendamos que incluyas mantillo natural para moderar la temperatura del suelo. Esto te ayudará a mantener la humedad, reducir la erosión y suprimir las malezas que compiten con las plantas para la alimentación y el agua.

Sistema de riego

Siguiendo estos pasos, solo deberás regar donde realmente se necesita. El mejor sistema para este tipo de jardines es el riego por goteo, ya que permite controlar cuándo y cuánto regar una planta y dirigir el agua solo a las plantas que lo necesitan.