Cómo crear un jardín zen
Darle forma y vida a un jardín puede ser muy complicado, especialmente si no tienes claro qué es lo que quieres conseguir o qué estilo quieres que tenga. Uno de los estilos que más se lleva actualmente es el zen, con el cual conseguirás un jardín no sólo muy bonito sino también que te proporcionará innumerables beneficios. Un espacio que te ofrecerá tranquilidad y que será perfecto para la relajación.

Hay una clave que debes tener en cuenta para poder diseñar un jardín zen, y es que el espacio debe estar en plena armonía con la naturaleza, algo que no es muy difícil de conseguir si sigues los pasos necesarios. Toma nota de algunas de las claves más importantes para diseñar un jardín zen y tener así un espacio único en tu hogar:

Los imprescindibles…

– La colocación de rocas y árboles es vital en cualquier espacio zen, ya que ambos elementos te ayudarán a conseguir esa armonía de la que hablaba en el párrafo anterior. Consigue asimetría en la composición final y verás que el espacio te aporta muchísimos beneficios. Un camino de arena será uno de los elementos más llamativos y naturales que podrás tener.

– El agua es un factor muy importante en este jardín, así que tienes que incluirla de alguna manera. Elige elementos acuáticos a tu gusto, como por ejemplo un estanque, una fuente o cualquier otro que se te ocurra y encaje bien en el entorno.

Cómo crear un jardín zen
– Los contrastes son una buena opción, especialmente si son fuertes, así que no tengas miedo a realizarlos y que haya cierta tensión entre diversos elementos. Combina elementos blancos y negros para crear energía, armonía y movimiento en la composición.

– Puedes apostar por un jardín zen al completo o bien un pequeño espacio zen dentro del jardín, como más te interese. Este tipo de espacios no requieren muchos cuidados ni atenciones, así que si no tienes mucho tiempo para dedicarle a tu jardín, sin duda convertirlo en un espacio zen es una gran opción.