Cómo cuidar las rosas
Si hay una flor que le guste a las mujeres, esa es la rosa. Aunque cada vez los gustos estén más repartidos y triunfen ramos de margaritas, tulipanes o cualquier flor exótica, está claro que las rosas siempre han sido las flores por excelencia y se regalan con diferente motivo, aunque el principal es el pasional. De hecho, en Cataluña celebran el Día de San Jordi regalando una rosa a las mujeres (sí, y un libro a los hombres).

Sobre las rosas hay muchísimas historias que contar, pero hoy te traigo algunos consejos para tener las rosas cuidadas como si fuera el primer día. Lo más importante, ¿cómo mantenerlas hidratadas? Si ya las tienes cortadas, en un ramo que te han regalado por ejemplo, hay varias opciones. Puedes mezclar el agua con un preservativo floral cuando el agua esté a una temperatura media de 40 grados. Debes también evitar que les dé el sol ya que los rayos directos acortan su vida.

Si todavía tienes las rosas plantadas, lo más importante es que las coloques en algún lugar con una temperatura inferior a 25 grados y que esté ventilado pero también le dé el sol de vez en cuando. Si la rosa está plantada en tierra ten cuidado con los riegos no vaya a ser que te excedas y se te pudra la raíz, pero vigila que no se quede seca. Ten en cuenta también el drenaje de la maceta o del recipiente donde las plantes, ya que aunque no tenga mucha agua, si conserva mucho la humedad se echarían a perder las raíces y aparecería alguna enfermedad. Si las cuidas bien, no sólo conseguirás unas flores bonitas para decorar la casa o regalar a tus seres queridos sino que el aroma que desprenden cuando están completamente sanas es inigualable y te encantará acercarte de vez en cuando para poder apreciarlo.