Cómo cuidar un invernadero
En JardínPlantas os hemos hablado en varias ocasiones de los invernaderos, dando muchos detalles de los tipos que hay, sus condiciones para cultivar o de lo que es más recomendable albergar en su interior. Es muy importante que se cuiden a fondo y en su totalidad, no centrándose únicamente en los cultivos sino también en el propio estado del invernadero tanto por fuera como por dentro.

Hay muchos elementos que son necesarios para el buen desarrollo de los cultivos, como una calefacción, estanterías, termómetros, riegos y muchas cosas más. Todo ello hay que procurar que esté siempre en perfecto estado para poder sacarle un mayor partido a cada cultivo y además conseguir que tanto el invernadero como sus elementos duren mucho más tiempo.

Una de las cosas a las que hay que prestarle mucha atención es al suelo, eligiendo siempre el más adecuado para cada zona en función de en qué la vayas a utilizar. Por ejemplo, en donde habrá cultivos tienes que tener el tipo de suelo que más necesiten, pero en las zonas de tránsito es mejor tener baldosa para poder caminar sin problemas. Si utilizaras césped te arriesgarías a que padeciera alguna enfermedad o fuera atacado por alguna plaga, así que lo mejor es un suelo duro del tipo baldosa, cemento, etc. Límpialo de vez en cuando para que esté siempre en buenas condiciones.

Los aparatos eléctricos debes tenerlos siempre bien protegidos para que no les pueda caer agua encima, ya sea de riego o de lluvia si hubiera alguna gotera. Revísalos de vez en cuando, al igual que el sistema de riego o cualquier otra instalación que tengas para asegurarte de que siempre está en buenas condiciones y poder detectar un problema cuanto antes. En cuanto al exterior, también ha de estar siempre limpio, y para hacerlo puedes utilizar una manguera, muy eficaz tanto si es de plástico como si es de cristal (dependiendo del material podrás ayudarte con un trapo para quitar la suciedad).