Cómo cultivar calabacín
Los calabacines, un tipo de hortalizas, son fantásticos para una ensaladita en verano y para un puré en invierno, al menos esos son los usos que yo le doy. Sus hojas son erectas, ásperas y espinosas con de 5 a 7 lóbulos y sus frutos contienen semillas grandes, marginadas, planas y de color blanco-amarillento. Si lo que quieres es saber cómo cultivar calabacines, aquí tienes unas cuantas indicaciones:

Ciclos de cultivo: los calabacines se cultivan en cuatro ciclos diferentes que son extra-temprano, temprano, semi-tardío y tardío.

- Temperatura: para su cultivo se requiere un clima cálido y bajo ningún concepto temperaturas inferiores a 0ºC ya que se congelaría, aunque si la helada no afecta a la parte radicular y es durante pocas horas se recuperaría al elevar la temperatura., aunque lo cierto es que cuando su temperatura es inferior a 8ºC no vegeta bien y se detiene su desarrollo. Su mejor desarrollo lo logra cuando está en temperaturas entre los 25 y los 35 grados.

Luz: necesita bastante luminosidad, por lo que cuanta más luz reciba mayor será la cosecha.

Humedad ambiental: la adecuada está entre el 65 y el 80%. Las humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades aéreas y dificultan bastante la fecundación.

Suelo: el calabacín es muy poco exigente con el suelo y se adapta con facilidad a todo tipo, aunque prefiere aquellos con textura franca, profundos y bien drenados. El pH óptimo es que oscila entre 5,5 y 6 en suelos neutros y 5,6 y 6,8 en suelos ligeramente ácidos.

Cómo cultivar calabacín

Siembra: puede realizarse directamente en el suelo o en una capa de arena y con unas 2-3 semillas por golpe, que se sembrarán juntas para que al emerger rompan la costra del suelo con mayor facilidad. El sustrato debe tener altas temperaturas durante la germinación, y para germinar correctamente la mejor temperatura es entre 18 y 28ºC. El tiempo que tarda una planta en hacerse en semillero desde que se planta hasta que se puede recoger es de 20 a 25 días si las condiciones de temperatura han sido normales.

Plantación: se deben hacer caballones a una distancia entre las crestas de cada uno de unos 3 palmos.

Riego: los calabacines son plantas muy exigentes con la humedad, así que necesitan frecuentes y abundantes riegos para que aparezcan los primeros frutos.

Abonado: los abonos simples son los fertilizantes que más se utilizan, tanto sólidos solubles como en forma líquida.