Cómo cultivar el cactus de Navidad
Se acercan los meses más fríos del año y con ellos también el cultivo de algunas de las plantas más tradicionales de la Navidad…

Ya te habíamos hablado de la famosísima Poinsetia en más de una ocasión, por lo que hoy vamos a centrarnos en un nuevo ejemplar también típico de estos días: el Cactus de Navidad.

¿Quieres saber cómo cultivarla? A continuación te dejamos algunas de las claves más fundamentales para su mantenimiento, ¡toma nota!

Científicamente conocida como Schlumbergera truncata, esta planta cactácea de tallos cilíndricos ofrece brillantes hojas y preciosas flores de color rosado o rojizo que florecen entre octubre y enero (de ahí su nombre).

Cómo cultivar el cactus de Navidad
A pesar de formar parte de las cactáceas, esta monísima planta ornamental de hasta un metro de altura precisa ser regada quincenalmente durante el invierno y un par de veces a la semana en verano, por lo que no debes olvidarte de su hidratación. No obstante, debes andarte con ojo: si te excedes con el agua ésta podría ahogar o pudrir la planta impidiendo su correcta formación y poniendo en peligro su vida.

En cuanto al resto de condiciones del espacio, esta planta de interiores y exteriores debería ser cultivada al sol durante las épocas frías y a media sombra durante la primavera y el verano a unas temperaturas de entre 11 y 25º, pues las temperaturas extremas causarían la caída de las yemas florales.

Como decíamos el cactus de Navidad florece en la época hibernal, pero podemos forzar la aparición de sus flores disminuyendo el tiempo de exposición lumínica del ejemplar que habitualmente se produce durante épocas con los días de sol menos largos (guárdala unas horas en un espacio cerrado y oscuro).

Por último, presta mucha atención a los síntomas que presenta tu ejemplar: más allá de plagas que pueden afectarle como la cochinilla o la araña roja, este ejemplar puede mostrar una caída de brotes provocada por las corrientes de aire, la falta o el exceso de agua, entre otras cosas.