Cómo cultivar espinacas
Si eres amante de las verduras, hortalizas y todo tipo de alimentos que puedes plantar en tu huerto para luego degustarlo bien cocinadito, las espinacas son sin duda una de las cosas que podemos plantar y que complementará nuestra alimentación estupendamente. Toma nota de cómo cultivar espinacas:

– Temperaturas: la producción se reduce en gran medida si el calor es excesivo. Lo ideal es que se desarrollen en temperaturas que estén entre los 5 y los 15ºC. Florecen mucho más rápido en los días cortos invernales. Soportan temperaturas por debajo de los 0ºC pero si es durante mucho tiempo pueden dañarse.

– Las lluvias son perjudiciales para una buena producción y la sequía provoca una rápida elevación, especialmente si está acompañada de temperaturas elevadas y días largos.

– Suelo: las espinacas son muy exigentes en cuanto al suelo y lo mejor es que se cultiven en terrenos fértiles que tengan una buena estructura física y que su reacción química sea equilibrada. Debe estar también bien drenado, rico en materia orgánica y que sea profundo.

– Siembra: se puede plantar todo el año aunque la época más adecuada es la primavera. Para ello pon una semilla en cada compartimento de la bandeja (a la que previamente le habrás puesto el sustrato). La semilla tiene que quedar bien enterrada y no debes regar hasta que la semilla haya germinado. Procura que esté siempre en un lugar cálido y a la sombra.

– Riego: regando con frecuencia obtendrás muy buenos resultados y las hojas serán muy carnosas y ricas. El suelo debe estar siempre húmedo pero ten cuidado no vayas a encharcarlo.

– Recolección: cosecha las hojas entre 5 y 10 semanas después de haber sembrado y después de que las plantas hayan llegado a los 5 centímetros. También puedes cortar las hojas individuales cuando estén a 3 cm del suelo para que vuelvan a brotar. Cuanto más verdes y tiernas estén más grandes serán.