Cómo cultivar jengibre
Hoy te traemos una planta aromática bastante usada en la cocina: el jengibre. Es muy típico en las galletitas de navidad pero también se utiliza en otros platos como condimento, ya sea en carnes, verduras, escabeches y en algunas salsas. Además, muchos preparan bebidas sin alcohol con esta planta. Para cocinar se utiliza la raíz, ya sea fresca, secada o molida.

El cultivo de esta planta se da de forma excelente en climas tropicales o subtropicales. De ahí que los principales productores sean China y la India, seguidos por el norte de Australia, Hawai e Indias Occidentales. Se considera que el jengibre de mejor calidad proviene de Jamaica.

Cómo el jengibre es una planta tropical, es necesario un suelo rico, bien drenado y húmedo. Además, es necesario que sea fértil y esté bastante suelto. Es muy recomendable agregar compost al suelo para que la planta tenga suficiente alimento, igual que agregar fertilizante líquido periódicamente.

En la mayoría de lugares se tiene que plantar a principios de primavera a 5 o 10 cm de profundidad y a unos 15 cm de distancia entre ellas. En una maceta de interior, lo ideal es mantenerla en un lugar cálido donde le dé la luz directa.

En cuanto al crecimiento, al principio las plantas comienzan a mostrar un solo tallo y hojas pequeñas, aunque después de una o dos temporadas de cultivo, las hojas se van engrosando, desprendiendo un suave aroma. Lo normal es que comience a florecer a partir de los dos años, aunque en ocasiones puede hacerlo antes.

Es recomendable que a finales de verano se comience a reducir la cantidad de agua que recibe y que el suelo esté seco durante este tiempo. Cuando la planta comienza a morir, es cuando se puede empezar a cosechar el jengibre.