Cómo cultivar lavanda
La lavanda es una de las mejores plantas que puedes cultivar en tu hogar, ya sea en el interior o en cualquier espacio exterior. Además de ser una planta con un aroma fantástico, tiene también muchas propiedades medicinales, con lo que se convierte en una gran opción ya que, además, tanto su cultivo como sus cuidados son muy sencillos.

Es una planta muy resistente que puede cultivarse tanto en maceta como en cualquier otro recipiente, y también directamente en la tierra. Si te decantas por lo segundo tendrás que hacer una pequeña zanja en la que poder plantar varias y así conseguir mayor cantidad de lavanda.

Cultivo y cuidados de la lavanda

– Abono: necesita que apliques una mezcla de gránulos y fertilizante de lenta liberación cuando llegue la primavera, siempre en la superficie del sustrato.

– Riego: necesita humedad pero no excesiva, así que tendrás que regar más o menos según la época del año. En verano hazlo con más frecuencia, mientras que en invierno será ideal colocar la maceta o recipiente en una base elevada para que el exceso de agua pueda drenar bien.

– Temperatura: no tiene una específica para poder desarrollarse ya que se adapta tanto a exteriores como interiores y tanto al verano como al invierno. Lo que sí es importante es que, si eliges una variedad delicada, la protejas bien de las heladas para que no se estropee.

– Plagas: suelen verse afectadas por el escarabajo del romero, que cuando ataca le arranca las hojas. Vigila bien por si aparece y aplica producto específico para poder combatirla.

– Poda: es importante que la hagas para que no se forme una masa de tallos que es bastante fea. Procura mantenerla siempre compacta y floreciente, recortando las hojas cuando veas que están viejas o se marchitan. Lo ideal es podar cuando llega la primavera para que lo nuevo pueda salir con mucho espacio y sin obstáculos que impidan un correcto desarrollo.