Cómo cultivar mandioca
La mandioca (también llamada yuca) es un arbusto perenne que puede medir hasta 4 metros de altura y que se suele cultivar en climas trópicos ya que sus raíces tienen un alto valor alimentario. Hay diferentes variedades que se dividen en dos grupos, las amargas y las dulces (que son de las que hay una mayor cantidad).

De la mandioca se aprovecha el tubérculo, que se consume cocinado y tiene un sabor muy particular. Es un alimento muy rico en hidratos de carbono y muy digestivo, además de tener componentes muy importantes para el organismo como la vitamina C, vitamina B, potasio, calcio o hierro. Toma nota de cómo debe ser el cultivo de mandioca:

– Temperatura: Al ser originaria de zonas tropicales y subtropicales necesita ese tipo de temperaturas durante todo el tiempo que dure su cultivo. Puede llegar a estar a 10ºC si no es por mucho tiempo pero no resiste las heladas.

– Luz: También influye su origen en esto y necesita mucho sol diariamente y durante varias horas para poder desarrollarse correctamente.

– Riego: Ha de ser abundante ya que requiere que los niveles de humedad sean siempre altos aunque no soporta el encharcamiento.

– Suelo: Se adapta a todo tipo de suelos, incluso a los que son poco fértiles y tienen poca agua. Es tan versátil que hasta crece en terrenos en los que no podrían hacerlo otros alimentos. Si es un suelo alcalino apórtale hierro extra para que no amarilleen las hojas.

– Crecimiento: No te agobies si durante los primeros meses crece lentamente ya que es lo normal. Controla mucho las malas hierbas durante su desarrollo para que pueda hacerlo como debe y no se estropee.

– Fertilización: No responde a ella pero sí esteriliza el suelo para extraer sus nutrientes y poder aprovecharlos para desarrollarse mejor. Esto tiene algo en contra y es que cuantos más cultivos de mandioca vayas haciendo en el mismo terreno menor rendimiento irás consiguiendo en cada uno de ellos. No siembres dos veces seguidas a no ser que pongas un buen fertilizante con todos los nutrientes para que pueda extraerlos.

– Plagas: Afortunadamente no tiene muchos problemas en esto ni en enfermedades. Los pequeños ataques los soporta y debes utilizar productos químicos únicamente cuando sea un ataque muy grave.

– Recolección: Normalmente puedes extraer sus raíces comestibles cuando pasa un año desde su plantación.