Cómo cultivar pistacho
Hace poco te hablamos del pistacho. Hoy te vamos a explicar cómo cultivarlo para que puedas tener al alcance ese fruto con tantos beneficios.

Como ya te dijimos, hay que tener espacio suficiente y mucha paciencia. Para plantarlo necesitas estiércol o abono vegetal, un rastrillo de jardín y una taza de alimento para plantas de uso múltiple.

Primero tendrás que excavar el suelo en un sitio que reciba al menos ocho horas de sol cada día. Haz un hoyo que sea el doble de grande que el tamaño de la maceta que contiene el árbol. Coloca los sitios de plantado separados entre sí unos 5 metros.

En segundo lugar tienes que mezclar el estiércol o el abono vegetal en el suelo con el rastrillo. Tienes que reemplazar la mitad de la tierra excavada.

Después, remoja las raíces de los rizomas en un balde con agua durante una hora antes de que vayas a plantar. Riega el recipiente que contiene los árboles y déjalos reposar durante media.

Una vez listo, quita suavemente el árbol de su maceta y ponlo en el hoyo. Si es necesario ajusta la cantidad de tierra que queda bajo las raíces para mantenerlo en la misma posición que tenía en la maceta. Cuando quede en la posición correcta, llena el agujero.

Depués presiona la superficie del suelo con el talón y remueve las bolsas de aire que puedan encontrarse alrededor de las raíces.

Riega el pistacho hasta que se empiecen a formar charcos en la superficie del suelo. Inspecciona el suelo que rodea el árbol durante 15 días. Si la superficie está seca, añade de cinco a diez litros de agua. Cuando el árbol muestre signos de nuevo crecimiento, échale agua una vez cada dos semanas durante 30 minutos, en temporada de cultivo.

Esparce una taza de alimento de uso múltiple en torno a la base del árbol cada primavera y vierte agua sobre los gránulos para que disuelva el compuesto y lleve los productos químicos a las raíces del árbol.