Cómo cultivar plantas sin tierra
Por extraño que a muchos nos pueda parecer todavía es cierto: Algunas plantas también pueden cultivarse sin tierra.

Este proceso de cultivo es conocido como hidroponía, y es que como puedes comenzar a imaginar las plantas sustituyen la tierra por el agua para desarrollarse.

Si eres un poco despistado con el riego de las plantas de interior esta es tu mejor solución, y es que, evidentemente, estas plantas no deben ser regadas.

Aquí te dejamos una guía básica para que aprendas a hacerlo. ¡Suerte!

Lo primero que es escoger la planta que quieres cultivar: el potus o el espatifilio son plantas de interior de gran resistencia capaces de desarrollarse a la perfección en estas condiciones.

Escoge un recipiente opaco (para que la luz no afecte a las raíces), impermeable y del tamaño que consideres necesario para la planta que deseas cultivar.

Cubre la parte superior del jarrón con una madera o encájala en su interior dejando que se encuentre a algunos centímetros del agua. Esta base deberá tener orificios, pues es por allí por donde deberemos introducir las raíces de las plantas con mucha suavidad y delicadeza para no dañarlas; procura que las hojas y los cuellos no se empapen con el agua.

Al principio es un muy importante oxigenar la planta cada tres o cuatro horas con la bomba aireadora. Hay que mantener también un control muy estricto del estado de nuestras plantas, aportándole una solución hidropónica cada dos o tres días y añadiéndole los componentes que le aporten los nutrientes que necesita.

Evidentemente el agua no es permanente como la tierra, sino que deberemos cambiarla mensualmente al principio y quincenalmente más adelante.

Si quieres que el aspecto no sea demasiado rústico y pobre puedes darle un toque más decorativo colocando algunas piedras al fondo del recipiente.