Cómo cultivar setas en tu jardín
Una de las muchas cosas que puedes sembrar en tu jardín son las setas, tanto en exterior como en interior. El sitio ideal para la siembra es en troncos y tocones, siendo los árboles ideales para sembrar las setas los de madera blanda, especialmente el chopo, aunque también son buenos otros como el álamo blanco, el nogal o el sauce. Nunca deben sembrarse en un fresno, un aliso o un pino. La siembra debe hacerse en troncos recién cortados con un diámetro recomendable de entre 20 y 30 centímetros y una longitud de 30 centímetros.

Debes colocar el tronco de manera horizontal y taladrar dos orificios de unos dos centímetros de anchura y 5 de profundidad, gira el tronco un tercio y repite la operación, así hasta tener todos los orificios necesarios, pero evitando que los mismos se conecten entre sí. Una vez terminado, debes distribuir el contenido de la bolsa en los agujeros y taparlos con cinta adhesiva de la que se utiliza para embalar.
Si vas a cultivarlo en exterior, debes escoger una zona sombreada que no esté expuesta al viento y que sea fresca en verano. Enterrar los troncos en vertical y cubrirlo con una bolsa de plástico negro y mantenerlo húmedo. Si vas a cultivarlo en interior, debes mantener una temperatura de entre 20 y 25º centígrados. Coloca los troncos en vertical parcialmente enterrados en recipientes llenos de arena, como por ejemplo cajas de plástico como las de las frutas, y mantener la arena siempre húmeda.

En unos dos meses el tronco aparecerá recubierto de blanco, retira entonces la bolsa. Si lo tienes en interior, trasládalo a una zona fresca como una terraza o un balcón para iniciar la fase de producción. Si lo tienes en exterior, la fase de producción empezará cuando la temperatura sea inferior a 18ºC y siempre y cuando no hiele. Cada tronco producirá un 10% de su peso, es decir, si el tronco pesa 10 kilos producirá más o menos un kilo de setas.