Cómo cultivar un naranjo chino
Los naranjos chinos son de la misma familia que los naranjos, aunque algo más pequeños. Se conocen también como kumquats y, como es obvio, tienen su origen en China. Son árboles que pueden crecer tanto en macetas como directamente en el suelo de jardín, y su cultivo puede llevarse a cabo fácilmente si conoces las condiciones necesarias para que eso suceda.

Qué conseguir para un buen cultivo

Cómo cultivar un naranjo chino
– Iluminación: como cualquier otro cítrico, necesita sol para poder prosperar, especialmente si está en espacios exteriores. Si está en el interior de tu hogar, lo mejor es que no le dé el sol directamente ya que podría quemarse, sobre todo si ese sol llega a través del cristal de una ventana. Si lo vas a cultivar en interiores, lo mejor es ponerlo en un lugar sin ventanas y poner un foco o lámpara caliente para iluminarlo.

– Siembra: puedes comprarlos ya como arbolitos, pero si quieres sembrarlos desde la semilla, deberás germinarla como la de cualquier cítrico. Lávala bien primero para evitar que el moho invada el sustrato.

– Suelo: debe recibir la luz del sol, aunque tolera zonas a medias mientras haya una buena temperatura. La tierra es como la necesaria para cualquier otro cítrico, es decir, fértil pero no demasiado, húmeda pero bien drenada y con alguna protección mientras crece el árbol. Si lo cultivas en maceta, pon gravilla en el fondo para que el agua se filtre fácilmente.

– Fertilización: se recomienda durante la primavera con un fertilizante de lenta liberación, y cuando sea la época de fertilizar el suelo (si está en el jardín) hay que ponerle abono líquido. Los más recomendables son los especiales para cítricos, el fertilizante de algas y la emulsión de pescado.

– Riego: necesitan mucha agua, pero no encharques ya que las raíces podrían pudrirse. Cuando creas que debes volver a regar, mete el dedo en la tierra para ver si está seca en la zona profunda, y si no lo está deberás esperar a que lo esté.