Cómo fertilizar las plantas de interior
La fertilización de las plantas es, sin ninguna duda, una de las tareas más importantes para que puedan tener una vida saludable y se desarrollen sin ningún problema. Como cualquier otro ser vivo, las plantas necesitan alimento para poder crecer, y este alimento es lo que se llama abono. La fertilización de las plantas de interior es diferente a las que tienes en el jardín o en una terraza, ya que las condiciones ambientales varían muchísimo de un lugar a otro.

Si tienes plantas de interior y no sabes exactamente cuándo has de fertilizarlas, toma nota de estos consejos para que puedan tener un desarrollo completo y estén siempre bien nutridas:

– Aunque el compuesto que le pongas al principio sea muy rico en nutrientes, debes fertilizarla siempre un mes después de que hayas hecho el trasplante ya que en ese período de tiempo la planta terminará de absorber todos los nutrientes que haya en el mantillo.

– La fertilización debes hacerla durante el período activo de crecimiento de cada planta, que es siempre en épocas de buen tiempo, normalmente entre los meses de marzo y septiembre.

– Si la planta es de crecimiento rápido puedes ponerle abonos solubles una vez al mes, mientras que si no lo son será suficiente con que lo hagas cada dos meses.

– En todos los paquetes de abono vendrá la dosis recomendada que deberás utilizar cada vez que fertilices la planta. Es muy importante que nunca te pases de la cantidad indicada ya que las consecuencias pueden ser muy negativas. Al igual que con el riego, es preferible quedarse corto que pasarse.

– Si la planta la compras en lugar de plantarla tú desde su semilla, espera al menos un mes antes de fertilizarla ya que de la tienda la sacarás con todos los nutrientes necesarios para ese primer mes.