Cómo funcionan las hidrojardineras
El regar una planta es una tarea sencilla pero que requiere cierta dedicación. Si no disponemos de suficiente tiempo para hacerlo, existen métodos para que el riego sea automático. La mejor solución es el uso de hidrojardineras para plantas de interior. En apariencia son similares a un macetero, pero incluyen una rejilla separadora que crea un depósito de agua, unas mechas conductoras de humedad, un tubo de llenado y otro con un respiradero que indica el nivel de agua restante.

Las hidrojardineras permiten olvidarse del riego durante al menos tres semanas, ya que su deposito hace que no se sequen y puedan seguir su desarrollo sin problemas. Sin embargo, durante los primeros meses es recomendable regar de modo tradicional porque las raíces es probable que todavía no están en contacto con el depósito. Recuerda que debes vigilar el indicador de agua, pues dependiendo de la especie y el tamaño del ejemplar pueden absorber más rápidamente la humedad.

Nuestra recomendación es adquirir una hidrojardinera con una superficie amplia de humectación, que disponga de más de una única mecha conductora, para que pueda alimentar una mayor parte del sustrato. Es importante saber que una vez que el indicador marque que el depósito está vacío, debes esperar entre una semana antes de llenarlo de nuevo, o de lo contrarío la planta podría pudrirse. Por lo tanto, no abuses en el llenado del depósito.