Dar el mejor cuidado a las plantas, reciclar y ahorrar todo en uno… ¿Imposible? No si sabemos cómo preparar nuestro propio abono para plantas casero.

Quizá nunca antes te lo habías planteado, pero es una alternativa cada vez más común entre los amantes de la jardinería por su fácil preparación, porque con esta técnica se consiguen hasta 30 kg de abono por cada 100kg de restos orgánicos y porque es una manera de eliminar los productos químicos. ¡Echa un vistazo y prueba con tus plantas!

Este fertilizante natural puede prepararse tanto en un recipiente totalmente ajeno a la tierra a fertilizar (un compostador o aparato similar más pequeño) como directamente en un espacio libre tu jardín.

Sea como sea, la cuestión es la misma: el abono se consigue con la mezcla de tierra seca con desechos orgánicos como cáscaras o restos de frutas y verduras, té, café, cáscaras de huevo, cenizas de madera o papel, huesos molidos, hojas o cartón, entre otros.

Sin embargo, debes tener en cuenta que algunos de estos como los huesos o los restos vegetales o frutales en mal estado pueden provocar malos olores.

Los mejores lugares para preparar o mantener el compost son los más frescos y secos del hogar, preferiblemente evitando dejarlo bajo el sol (si lo está deberás regarlo para mantener la humedad).

Si tienes mucho terreno a fertilizar lo mejor es que te hagas con un compostador prefabricado, cuyo tamaño dependerá básicamente del tamaño del jardín, el tipo de árboles y plantas que hay en él (de hoja caduca o perenne, si hay césped, etc.) y de la cantidad de deshechos que dispongáis en casa para asegurarte de que lo podrás preparar sin dificultades.