Cómo hacer esquejes
En más de una ocasión te hemos hablado de la reproducción de plantas por esquejes, esa técnica de reproducción asexual de las plantas que consiste en separar de la planta madre parte de un tallo, raíz u hoja para crear un nuevo ejemplar.

Esta técnica es una de las mejores para conseguir tus plantas, y es que la reproducción por esquejes asegura que el ejemplar será exactamente igual a la madre, evita la utilización de semillas de difícil germinación y resulta de lo más económico.

Hay tres tipos de estacas o esquejes: los de madera dura (hay que cortarlos en otoño e invierno, los de madera semidura (en verano) o los de madera suave (en primavera).

Cada uno de los esquejes debe ser de 10 a 15 centímetros y tener dos o más nudos.

A continuación te dejamos el ejemplo de los esquejes de un olmo, aunque debes tener en cuenta que cada especie puede requerir un proceso distinto. Aún así, este ejemplo puede servirte como guía de los procesos, ¡no te lo pierdas!

1. Corta el esqueje de la planta madre de un tamaño similar al especificado anteriormente.

2. Quita las hojas de la parte inferior (basales); si el esqueje es más largo de la cuenta deberás dividirlo creando varios más del tamaño indicado dejando solamente las hojas apicales.

3. Utiliza hormonas para un enraizamiento exitoso tomando el esqueje y colocándolo en un frasquito de un material aislante térmico.

4. Cúbrelo con un vasito de plástico en la parte inferior y otro transparente en la parte superior para garantizar una humedad muy similar a la que le conviene y permitiendo a la vez que penetre en él la luz.

5. Ahora solo deberás esperar a que enraíce y, con el tiempo, transplantarlo.

Algunas de las plantas, árboles y arbustos que se reproducen bien por esquejes son todas las especies de ficus, (benjamina, retusa, panda, monkii), ligustros, olivos, durante, azaleas, crespones, higueras o juníperos, entre otras.