Cómo limpiar los cactus
A pesar de que parecen plantas de gran resistencia que perfectamente podrían sobrevivir sin nuestros cuidados, lo cierto es que los cactus también necesitan que los mimemos de vez en cuando.

Un riego o un poco de abono de forma muy puntual pueden ser de agradecer, pero también será muy importante (a nivel estético y de salud) que tengas controlado uno de los peores enemigos de tu hogar: el polvo.

¿Te gustaría saber cómo limpiarlos sin resultar herida por sus punzantes pinchos? A continuación te contamos algunas formas fáciles de hacerlo.

Son los siguientes:

1. Eliminar el polvo sin tocar la superficie del cactus es complicado, por lo que lo mejor es encontrar un utensilio que te ayude a hacerlo desde la distancia: el cepillo de dientes es ideal para ello, pues sus pelitos no solamente limpiarán sino que además permitirán adaptarse a cualquier forma para llegar hasta el último de los rincones. Cubre el terreno (maceta o jardín) con un plástico o papel de aluminio, mezcla jabón neutro con agua en un recipiente y utilízalo para ayudar al cepillo (de cerdas suaves) con su labor de limpieza; por último, recuerda eliminar con agua limpia cualquier resto de jabón.

2. La técnica del secador es aún más fácil y cómoda, aunque quizá no tan efectiva como la anterior en tanto que no podrá acceder a cada esquina de la planta: basta con ponerlo en marcha con aire frío y a una distancia prudencial de la planta alrededor de unos 25 centímetros. Es importante que evites a toda costa el aire caliente o que lo acerques más de la cuenta al cactus.

Limpiar el polvo de las plantas es fundamental para que puedan realizar la fotosíntesis sin problemas, así que si no lo habías hecho antes ya sabes… ¡manos a la obra!