Cómo mantener la floración de las plantas
A veces cuesta tanto esfuerzo llevar un mantenimiento constante de nuestras plantas que cuando llega el momento de la floración estamos pensando más en el poco tiempo que durarán que en disfrutar de su belleza.

No obstante, existen una serie de trucos útiles para mantener la floración de nuestros ejemplares durante más tiempo o, como mínimo, intentarlo. Eso sí, debes tener en cuenta que estos consejos están dirigidos a las plantas cultivadas en macetas y no en la tierra de tu jardín directamente, pues es un requisito casi indispensable que la planta pueda trasladarse con facilidad.

Una vez la planta haya florecido (lo que en general suele ocurrir en primavera con la llegada del buen tiempo) deberás buscar un espacio protegido y muy bien iluminado para reubicarla. El espacio debe ser fresco y no debe estar expuesto ni mucho menos a la luz directa del sol, que podría resecar irreparablemente a la planta y a sus flores; cuidado también con ponerlas junto a la ventana, pues el cristal puede hacer también un perjudicial efecto lupa sobre la planta.

Si la planta ha florecido en otoño (característico también en algunos ejemplares) deberás protegerla del frío del invierno en entornos cálidos a poder ser no calefactados. También puedes colocar una base de corcho bajo la maceta.

En general, los ejemplares deberán estar a una temperatura entre los 16 y los 18ºC en ambientes estables de los que no es aconsejable moverlos demasiado.

En cuanto al riego, procura mantenerlas bien hidratadas durante el año sin caer en una exageración que pueda perjudicarles pudriendo o ahogando sus raíces.

Por último, infórmate sobre las condiciones de abono de cada una de ellas y mantenlas nutridas en función de sus necesidades. Generalmente, los periodos en los que precisan de más abono es durante la floración o durante el proceso de formación de los capullos en flor.