Cómo mejorar la tierra plantando crucíferas
Es de sobras conocido que las crucíferas como las coles, la mostaza o la colza son beneficiosas para la salud. Lo que no sabe tanta gente es que este tipo de plantas también son beneficiosas para el huerto y el jardín.

La salud y la fertilidad de un huerto dependen de la intensa actividad biológica que se produce en el interior de la tierra. El aporte regular de materia orgánica y su continua descomposición en forma de estiércol, compost o restos de plantas mejora la nutrición de los cultivos, pero en ocasiones, un compost mal descompuesto puede propiciar la presencia de patógenos y micro-gusanos que parasitan las raíces de las plantas cultivadas. Es ahí donde entran en juego las especies que te comentábamos al principio.

Triturar las crucíferas

Para prevenir una mala descomposición de la materia orgánica se pueden cultivar plantas crucíferas como la col o la colza. Solo tendrás que triturar estos cultivos al final de su ciclo vital e incorporarlos a la tierra, dejando que fermenten en su interior durante uno o dos meses.

Cómo mejorar la tierra plantando crucíferas

Biofumigación y biosolarización

De esta manera, las crucíferas generan unas sustancias beneficiosas que inhiben los hongos patógenos y eliminan grandes cantidades de nematodos. Esta técnica de desinfección que mejora la tierra de cultivo se denomina biofumigación. Además, el proceso puede acelerarse e, incluso, mejorar, con la biosolarización, es decir, cubrir con una lámina plástica la tierra labrada con las crucíferas trituradas.

Hasta un 40% de aumento de la producción

El resultado de este proceso es un incremento de la salud y la vitalidad de las plantas cultivadas. Incluso, en algunos casos se puede producir un aumento del 20 al 40% de la producción y cosechas respecto a las parcelas que no han sido trabajadas con restos de crucíferas.