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Las estaquillas son el método más efectivo para propagar gran cantidad de arbustos y árboles de hoja caduca. La latencia de las plantas es la mejor época para tomarlas. Elegiremos ramas sanas y duras, pero no viejas, y cortaremos trozos de unos 20 centímetros. Hay que impregnar el extremo inferior en un producto de hormonas de arraigo y luego plantar las estaquillas en una zanja abierta en el suelo, separándolas unos 8 ó 10 centímetros.

Los frutos, conos o piñas de muchas Coníferas maduran durante el otoño. Es el caso de abeto, tejo, pino, enebro, ciprés. Podemos recogerlos justo cuando cambien de color, pero antes de que comiencen a abrirse. Sólo hay que recoger los femeninos, porque son los que llevan semillas válidas para obtener nuevos ejemplares. Un consejo: colocarlos en una caja de cartón con papel y dejarlos en un armario aireado hasta que abran las escamas y podamos retirar las semillas o piñones para sembrar.

Rododendro, clemátide, madreselva,… tienen tallos largos y flexibles, idóneos para formar acodos. Seleccionaremos uno bajo, lo doblamos en forma de U hasta el suelo y lo enterramos a 5-7 centímetros. Antes, practicamos un corte y lo espolvoreamos con hormonas. La rama por encima del acodo debe tener 15 centímetros. Mantendremos el suelo húmedo y, cuando arraigue, lo separamos y ponemos en una maceta.

Podemos dividir plantas de flor, arbustos y especies de interior. Con las primeras, cuando lleven tres o cuatro años en tierra. Así se regenerarán y nos darán porciones que sirven para extender la plantación. Crisantemos, gaillardias, hemerocalis, primaveras y ásteres se propagan así. Con la tierra húmeda, sacamos la planta y hacemos partes cuidando que cada una lleve un trozo de raíz.

Elegir progenitoras sanas para prevenir problemas es fundamental, sobre todo al tomar esquejes, porque la virosis o plagas se transmiten con facilidad. Si el ejemplar es joven, enraizará mejor. El sustrato para reproducir debe ser rico y tener un buen drenaje. Una mezcla de dos partes de turba, una de arena y otra de poliestireno celular desmenuzado conviene para casi todas las vivaces y los arbustos. Si pretendemos reproducir plantas culinarias como el cebollino, el estragón y las mentas es conveniente dividirlas y volver a colocarlas en macetas con tierra negra, donde producirán nuevos vástagos.